sábado, enero 22, 2011

Y de repente descubres que estás bien, que la gente a la que quieres sigue viva.
Y esa vida se apodera lentamente de ti, desperezándote, moviéndose despacio por tu cuerpo dormido mientras sonríes.

Y esa sonrisa cada vez va creciendo más y más. Y existe el miedo pero también el ahora. Muchos ahoras que podrías no haber vivido, pero vives. Atesorando momentos.

Como antes pero celebrando esa enorme suerte de cada segundo más.

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