martes, octubre 14, 2014

la primera vez que escuché hablar de la crisis


La primera vez que escuché hablar de la crisis yo sostenía un contrato en blanco en las manos.

-         No voy a firmar. Las previsiones económicas son negativas. Todo apunta a que va a haber una crisis.

Yo miraba a la chica con extrañeza. Acababa de firmar un contrato con muchos ceros con una inmobiliaria, hacía un par de meses que había cerrado mi presupuesto de ventas un 20% por encima de mi objetivo y aquello me sonaba a ciencia ficción. Una crisis.

Pensé en lo absurdo de la situación, un cliente de una guardería contándome que no invertía en publicidad por una crisis de la que nadie tenía conocimiento.

Claro está que eso era meses antes del colapso, de la caída de las hipotecas basura, de la caída en picado de la economía, de los despidos masivos a los que inicialmente no les dimos tanta importancia porque eran como vacaciones pagadas, de que las personas despedidas no encontrasen trabajo y pudieran dejar de pagar sus casas, de los desahucios, los suicidios, del 15M, del paro afectando a 3 de cada 10 personas, de los amigos con un doctorado que no son contratados ni por Mc Donalds, de la gente rebuscando en la basura, de que las oportunidades están fuera hasta que fuera tampoco te quieren.

La primera vez que escuché hablar de la crisis yo tenía 31 años y no me creí lo que estaba escuchando.

lunes, abril 07, 2014

Amoxicilina



No tengo fuerzas para rendirme, no tengo tiempo para esperar.

Es mi banda sonora de estos días.

Ya he vuelto :)

Cómo me echaba de menos.

domingo, abril 06, 2014

Me enciendes, me acoges, me sostienes, erizas mi piel, me haces suspirar, me acaricias, me cierras los ojos, me sujetas, me arañas, recorres mi espalda, entreabres mis labios, me susurras... Me enciendes... Con solo un abrazo.

viernes, abril 04, 2014

reír

Acabo de escuchar un sonido que hacía muchísimo tiempo que no escuchaba: el de mi propia risa. Una carcajada ha conseguido despertarme de mi letargo, de mi acorchamiento emocional.
Ya no pienso en ti. Decidí no hablar de ti, dejar de darle vueltas y asumir que no comprendo lo que ha sucedido, porque es una historia que no puedo comprender. Es como cuando un niño pequeño juega con un juego de formas y pasa media tarde intentando encajar un círculo dentro de un cuadrado. Puede esforzarse, patalear, llorar, romper el juego, pero jamás va a conseguirlo.
La realidad es que no comprendo nada de lo que ha sucedido; ni lo comprenderé, porque las normas bajo las que ha sucedido todo escapan a las de mi lógica.

Acabo de reírme a carcajadas.

Estoy volviendo a ser yo. Es maravilloso volver a respirar hondo, con los ojos cerrados.

Y sí hay una lección oculta: elegir bien. Que te quieran, no mucho, sino bien.

viernes, marzo 21, 2014

Privilegios



Me levanto.
A veces me sorprende porque siempre me olvido de esta capacidad de reestructuración, curación y resiliencia que afortunadamente poseo.
Siempre me levanto y aprendo. Tanto el dolor como la felicidad son estados pasajeros, pero sé cómo curarme y buscar mi sonrisa y la de los que me rodean.

Tengo el privilegio de poder levantarme, de poder salir de este dolor, de poder vivir una vida sin angustia permanente, ni ansiedad perpetua. Porque no todo el mundo puede hacerlo.

Existen personas que no pueden vivir su vida de una manera diferente, no todo es una cuestión de voluntad. El dolor no es siempre una opción o una actitud ante la vida.  Estos meses han sido toda una cura de humildad respecto a mi actitud ante el dolor y la enfermedad. No todo es blanco o negro y no todo el mundo elige lo que vive. Hay personas que no pueden hacerlo.

Tengo el privilegio de poder levantarme. Y aquí estoy, luchando.

miércoles, marzo 19, 2014


"Han dejado de engañarte,
no de quererte. Y te parece
que han dejado de quererte.”
Antonio Porchia

viernes, marzo 14, 2014

Y, de repente, cuando todo parecía sombra y dolor, llega alguien que con dulzura, amor y verdad, coloca la vida en su sitio.

martes, marzo 11, 2014

ser o parecer



Una mentira dicha sobre otra mentira, dicha sobre una nueva mentira me hacen creer que nada fue verdad. Que lo bueno, lo imaginé.

Y por tanto, no hay ningún duelo que superar porque ni exististe como creía que existías.

lunes, febrero 24, 2014

5 fases

Negación. Ira. Negociación. Depresión. Aceptación.

Adaptándome a cada una de las 5 fases. A veces incluso he pasado por el ciclo completo en una misma hora, alternando ira con tristeza, negociando y aceptando, no aceptando, enfadándome pero negando. Es un cóctel molotov de hormonas o más bien de síndrome de abstinencia de hormonas.

Cuando he caído en la cuenta, he comprendido mi extraño comportamiento de estas últimas tres semanas. Mi mente ha decidido que está en duelo.

Duelo de saudades, dice mi amiga I. Saudade es un término portugués/gallego que se refiere a un sentimiento de nostalgia de alguien amado que está a distancia temporal o espacial. Aunque no exista traducción fidedigna al castellano, mi mente lo comprende perfectamente. Mi amiga I lo traduce como algo que podría ser pero no es. Mi mente, la pobre, sólo intenta adaptarse a la situación sin enloquecer (más).

Desde hace un par de días me he quedado a vivir en las últimas dos fases. Tristeza y aceptación. Acepto que las cosas no son como me gustaría que fuesen y eso me entristece. Pero las cosas son como tienen que ser, como pueden ser. Aquí cada unx actúa lo mejor que puede.

"El final también es un principio. Sobre todo si estás tú al pasar la página", decía Manu Míguez en un concierto. Y en esas se halla mi mente, tratando de prepararse por si la próxima página está en blanco, en vez de encontrarte de regreso. Pero si es así, es que esto no tenía que ser.

Aceptando...

(y aprendiendo una barbaridad de cosas por el camino).

domingo, febrero 23, 2014

jueves, febrero 20, 2014

A veces, cuando intento una accion muchas veces y no logro realizarla es porque simplemente no deseo realizarla.
Me saboteo a mí misma.

En esas situaciones lo mejor es pararse a pensar.

Y en ello estoy... pensando

miércoles, febrero 19, 2014

sobre el amor y otros hechos fantásticos

Mucho se ha escrito, cantado y recitado por amor.

Existen muchos tipos de amor, pero el amor más deseado y envidiado es el amor incondicional. El que se da cuidando de la otra persona y que la otra persona cuide de ti. Sin perder la independencia, pero con la capacidad de dar sabiendo que la otra persona te tendrá en sus prioridades. Alguien se hace responsable de otro alguien.

Ese es el amor que entrego. Y cada vez que pronuncio "te quiero" me refiero a esto. Eso implica que no voy a pedirle a la persona a la que amo esperas imposibles, ni trabajos forzados para acceder a mí. Eso implica a vecss tener que renunciar a mis deseos inmediatos para no herir al otro.

Responsabilidad. La gran palabra que sustituye a la culpa en mi diccionario. Hacerse cargo de los actos de uno. En este sentido supone hacerse cargo de las emociones de alguien, velando por no prometer ni comprometer al otro más allá de lo que uno puede dar. Velando por no hacer sufrir y por hacer feliz.

Querer a alguien no implica olvidarse de uno mismo, sino priorizar a otro sobre uno. Cuando eso sea recíproco, claro.

Si no se produce esa situación extraña en la que alguien se aprovecha y alguien permite que se aprovechen de uno.

Para amar así hace falta madurez, hace falta valentía y hace falta mucha responsabilidad. Hacia el otro y hacia uno mismo. Para no permitir que nadie te reviente el corazón porque es incapaz de mirar más allá de sus narices.

Qué fácil es decir "te quiero" y qué complicado ser realmente responsable y honesto con lo que supone amar a alguien.

jueves, febrero 13, 2014

Atardeciendo



El sol se deslizaba, atardeciendo en rojos, naranjas y rosas sobre las nubes.

No nos quedó otro remedio que pararnos a observar esa maravilla de la naturaleza,  pese a los gritos de una hora antes,  a las lágrimas conduciendo de regreso a Madrid, a la angustia en la garganta y esa sensación latente de que ya nada iba a volver a ser como antes.

Así que dejamos el coche a un lado, abrimos la puerta, salimos para observar el espectáculo. Fue un pequeño paréntesis. El mundo nos recordaba que la vida se seguiría abriendo paso independientemente de nuestras discusiones, de nuestra ansiedad, de nuestros miedos y preocupaciones cotidianos. (La vida ya se encargaría de demostrarme muchas otras cosas años después, pero eso ya es otra historia).

Volvimos al coche y al llegar a Madrid jamás volvimos a dormir bajo el mismo techo.

Pero todos los días sigue atardeciendo.

domingo, enero 19, 2014

Todavía trato de analizar el alcance de lo que me sucede.
Si es posible analizar, si lo que me sucede puede medirse en algún tipo de alcance. Podría deconstruir la expresión de estas palabras hasta el absurdo, pero no dejaría de ser una intelectualización para distraerme de lo realmente importante.

He reconocido a alguien muy especial, que tenía que formar parte de mi vida.

Supongo que estoy viviendo uno de los famosos plot points del guión.

viernes, enero 17, 2014



Yo no beso tus labios.
Beso tus ganas
Beso tus ojos,
Beso tus raíces,
Beso al niño que fuiste
y no alcancé a consolar.
Beso tus anhelos y tu nostalgia.

No beso tus labios

jueves, enero 16, 2014

el punto de no retorno

Hace unos años ví una entrevista a un tío de estos que hace salto con esquí. De los que participan en el concurso que a veces vemos el día de Año Nuevo con una resaca de espanto en nuestro sofá. Hablaba sobre el miedo. Decía que en cada salto siempre tiene miedo, que el miedo es algo que no se debe olvidar, porque es lo que le permite estar alerta.
 Todos los saltos pueden detenerse siempre si el instinto de supervivencia nos alerta en exceso. Decía que cada vez que iba a saltar, mientras iba tomando velocidad hasta aproximarse al borde de ese precipicio iba haciéndose muchas preguntas. ¿Ganaré?¿Sigo? ¿Voy a morir? ¿Me detengo?
Decía que en ese camino hacia el abismo hay un punto de no retorno, tras el cual lo único que podemos hacer es tomar mayor impulso para saltar más alto, para llegar más lejos, para sobrevivir. Porque pasado ese punto detenerse supone dejarse caer sin salvación posible. 

¿Has pasado ya tu punto de no retorno?

  Porque si es así, lo único que puedes hacer es intentar saltar lo más alto posible…

miércoles, enero 15, 2014

y, de repente, todas las compositoras, todos los poetas, todas las cantantes, todos los directores, todas las actrices, todos los fotógrafos, todas las dramaturgas, todos los pintores, todas las escultoras... se pusieron de acuerdo para prestarme sus obras. para ponerle palabras, imágenes y música a mis sentimientos.
fue maravilloso descubrirlo.