sábado, enero 24, 2009

Por si alguien tiene curiosidad.

Uno de los mejores conciertos que hemos dado: por la gente, por la sala, por la despedida.
Pese a la voz ronca, el miedo inicial a quedarme sin voz. Pero una vez caliente, el esfuerzo sin problema,los aplausos, los abrazos del último momento.

Una despedida preciosa para Guille, Dani y Paco, mis compañeros de penurias y alegrías los últimos años. Se cierra una etapa en la que he aprendido, he soñado, he crecido. No sería quien soy sin vosotros, chicos. Os quiero.

El nuevo grupo comienza su andadura y en breves meses comenzaremos a tocar.

viernes, enero 23, 2009

“Tengo el corazón lleno de moscas que se mueven”
Y unas horas por delante antes de un concierto.

Toda la mañana inquieta ante la pantalla del ordenador en el trabajo, carraspeando, murmurando melodías para saber si llegaría al tono con los restos de virus de gripe en mi cuerpo. Decidiendo la cancelación o no (nos la jugamos, chicos). Y una vez tomada la decisión, nervios, muchos nervios, en este concierto de despedida de los miembros de la banda, este concierto de bienvenida de los nuevos miembros de la banda.
En esta nueva vida tan llena de cambios, de emociones, de pertenencias...

En casa: la corbata, la camisa, la guitarra.

Estado de ánimo: exultante.

jueves, enero 22, 2009

Siempre quise ser Beth Gibbons para poder cantar esta canción, para poder cantarla así.

martes, enero 20, 2009

Disfrutando activamente de mi gripe, de mis mocos, de mi alegre dolor de cabeza y de garganta... Con un concierto en ¡tres días!

Recordando el padrenuestro por si hay alguien en los cielos santificando algunos milagros.

domingo, enero 18, 2009

Mi compañera de piso en la asociación que trabaja:

- M. méteme tu pene driver en mi ordenador para pasarme los ficheros. ¿Por qué os reís todos?

viernes, enero 16, 2009

FUE UNA ESPERA interminable. No sé cuánto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fue una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados. Y era como si los dos hubiéramos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos, sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como almas semejantes en tiempos semejantes, para encontrarnos al fin de esos pasadizos, delante de una escena pintada por mí, como clave destinanda a ella sola, como un secreto anuncio de que ya estaba yo allí y que los pasadizos se habían por fin unido y que la hora de encuentro había llegado.
¡La hora de encuentro había llegado! Pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado? ¡Qué estúpida ilusión mía había sido todo esto! No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese verla a María como una figura silenciosa e intocable... No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser de piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y a veces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (¿por qué esperándome? ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreír o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario de lo que había imaginado.

Mi pasaje favorito, de mi novela favorita "El Túnel" de Ernesto Sábato.

jueves, enero 15, 2009

culpa.

(Del lat. culpa).

1. f. Imputación a alguien de una determinada acción como consecuencia de su conducta. Tu tienes la culpa de lo sucedido.

2. f. Hecho de ser causante de algo. La cosecha se arruinó por culpa de la lluvia.

3. f. Der. Omisión de la diligencia exigible a alguien, que implica que el hecho injusto o dañoso resultante motive su responsabilidad civil o penal.

4. f. Psicol. Acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado.

~ teológica.

1. f. Pecado o transgresión voluntaria de la ley de Dios.

absolver a ~ y pena.

1. loc. verb. Absolver plenariamente, como en los jubileos.

echar la ~ a alguien.

1. loc. verb. Atribuirle la falta o delito que se presume ha cometido.

□ V.

capítulo de culpas


¿Por qué siento culpa si no causo daño a nadie?




Yo hago lo mío y tu haces lo tuyo

No estoy en este mundo para llenar tus expectativas

Ni tú estas en el mundo para llenar las mías

Tú eres tú y yo soy yo

Si causalmente nos encontramos será hermoso

Si no, no importa.

Fritz Peris

miércoles, enero 14, 2009

Comienza en la garganta, se bloquea lentamente en el esófago y pese a los reiterados intentos de bajar no lo consigue. Posteriormente se inflama a la altura del esternón. Palpita la sangre en la aorta a cada vez mayor velocidad.
El ritmo respiratorio aumenta. Dentro del cerebro, las ideas se agolpan a cada vez mayor velocidad hasta formar una bola informe de continentes sin contenido, de adjetivos sin nombre, de colores, ilusiones y dudas que cierran los ojos. El tiovivo de colores comienza a girar.
Suenan zumbidos en los oídos que ciegan los sonidos del mundo de alrededor.

Finaliza en la cama. Sudando. Mordiendo bocanadas de aire insuficientes para el esfuerzo realizado.

lunes, enero 12, 2009

Existen medidas universales: en metros, en kms, en m/s, en calorías, en grados celsius, en julios...
Pero aquello que en realidad importa en nuestras vidas es siempre difícilmente medible. Es una cuestión de intensidades: inestabilidad, felicidad, cariño, pasión, descontrol, ansiedad. Algunas de ellas son medibles por profesionales, mediante tests más o menos fiables.
Muchas otras, la belleza, el talento, la ilusión dependen siempre del juicio y la experiencia del que observa. Pero nunca llegaremos a un acuerdo concreto sobre ellos.
Afortunadamente.

Describe un 6,5 de belleza y dará siempre una mujer distinta.

sábado, enero 10, 2009

Dejarme caer
(10/1/09)

Óxido en la boca
Cabalgas entre mis anhelos
Con tus manos afiladas
Te mueves tan despacio
Hablas con mis labios
Acaricias mis deseos
Te apoderas de mi mente
De mi espacio,

Hasta dejarme caer con los ojos cerrados
Dejarme hacer agradeciéndote
Caer, con los ojos abiertos

Mi culpa desaparece
Pertenencia
Ya viene la calma.
Eres la voz que me susurra
Al oído
Eres la voz que me estremece
Sólo con su presencia.
Te apoderas de mi mente
De mi espacio,

Hasta dejarme caer con los ojos cerrados
Dejarme hacer agradeciéndote
Caer, con los ojos abiertos
Dejarme hacer, caer, los ojos cerrados,
ya siento tus manos caer, hacer.

Caer.

lunes, enero 05, 2009

Confianza. Pertenencia. Placer. Miedo. Tranquilidad.Miro mi cuerpo desde nuevos prismas que cada día reflejan a una persona que jamás creí ser. Me identifico con prendas que me hubieran hecho reír hace unos días.
No me reconozco en mis actos, en mis convicciones, en la confianza ciega que entrego. El sentimiento de culpa del que creí haberme deshecho hace muchos años campa libremente por mi mente; aunque progresivamente va desapareciendo, dejando lugar a una sensación enormemente placentera. Siento poder. Disfruto de manera diferente. Saltando nuevas barreras, nuevos límites, cruzando extremos, rompiendo reglas.
Todo esto en una semana de cinco encuentros.

viernes, enero 02, 2009

A veces se me olvida que tengo el poder de decir que no.

miércoles, diciembre 31, 2008

Con vivos, muertos, brindando juntos. Haciendo balance de un año terrible, maravilloso, en el que sigo viva.

(lamento la foto terrible, pero no podía resistirme a incluir la canción)


AÑO NUEVO- VETUSTA MORLA

No podré contar
qué ocurrió ayer,
fue hace tanto tiempo
que el sol se ha vuelto a poner.

Embobado, insomne,
acaricio la piedra que encontré.
Todos duermen pero ella,
con el ruido, no la pudo ver.

Con vivos, muertos, brindando juntos
por un año más, un año menos
que dolerse de esta herida y de esta luz.

Ella llegó tarde, no vio a nadie,
fue directa a dormir.
En vez de su piedra
encontró una fiesta en su salón.

Con vivos, muertos, brindando juntos
por un año más, un año menos
que dolerse de esta herida y de esta luz.

Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...

Con vivos, muertos, brindando juntos
por un año más, un año menos
que dolerse de esta herida y de esta luz.

Con vivos, muertos, brindando juntos,
un año menos que dolerse de esta herida y de esta luz.

martes, diciembre 30, 2008

El otro día conocí a una chica con un móvil con llamadas entrantes restringidas a una lista de 64 números.

Queda limitada por sus padres, por su móvil de empresa a 64 números entrantes. Sin llamadas de teleoperadoras a la hora de la siesta. Sin llamadas de “Te quiero” desde una cabina o un número desconocido, confundido. Sin todo el azar fruto de malas combinaciones con los dedos.

Números previamente aprobados, pactados, cerrados, que dejan un espacio telefónico comprimido, sin aire. Para incluir una nueva persona debe retirar a alguien de los existentes. ¿Bajo qué criterio? ¿Los números de más minutos? ¿La asiduidad de la comunicación? ¿Y si precisamente se evita esa llamada maravillosa de reencuentro? ¿O de necesidad de ayuda?

En los últimos dos años he cambiado tres veces de casa, dos de teléfono fijo y cuatro de móvil. ¿No habré hecho yo algo similiar? ¿No habré dejado llamadas pendientes, con la fría voz de movistar informando sobre que “ese abonado ya no existe”?

martes, diciembre 23, 2008

Ahora lo entiendo todo.
Estos días tan movidos (me sentía como en una hormigonera) en lo que se iban desplomando todos los aspectos de mi vida y continuaba reconstruyendo estructuras sin cimientos era una manera de reiniciar.

No sé hacia dónde, pero es un nuevo inicio. Es tan estimulante como aterrador. Tan hermoso como vacío. Un espacio en blanco en el que comenzar a escribir.

Si es que existen a estas alturas los espacios en blanco.

domingo, diciembre 21, 2008

Un mes sin escritorio, sin bolígrafos, sin papeles desordenados es como un hueco en el calendario. Días que han transcurrido con un vacío del que no era consciente hasta que por fin me he animado a visitar IKEA y he logrado montar el mueble.
Terminando de habilitar mi espacio de trabajo.

miércoles, diciembre 17, 2008

La emoción de crear (o mi relación tormentosa con la música).

Después de múltiples charlas tras el desastre fin de grupo, gestionado fatal por todos los miembros y causando demasiadas víctimas colaterales, demasiados orgullos heridos por diferentes razones, he llegado a varias conclusiones:

1.No creo que jamás vaya a vivir de esto. Y tomármelo como una obligación o un fin en sí mismo sería tan nocivo como decir que en diez años me quiero parecer físicamente a Sharon Stone. Un suicidio. No soy ni tan buena como muchos, ni tan mala como otros que viven de esto, pero voy a ser realista.
2.Quiero divertirme. Si no va a darme de comer, quiero disfrutar. Sigo en esto por la emoción de crear, la emoción de los conciertos, la adrenalina de los ensayos. Basta de buscar la perfección. No estoy en la tierra de las últimas oportunidades, estoy en el momento de disfrutar de quién soy. Y soy músico, aunque me duela, aunque no sea la época, ni el momento para esta profesión/vocación que me persigue cuando dejo de tocar.
3.Debo acompañarme de personas con estas mismas ideas. Para no confundir los conceptos, para no perseguir fantasmas de otros.

Sigo en esto por la emoción de crear. Cualquier otra idea es sólo un espejismo.

miércoles, diciembre 10, 2008

Vivía con un gato y una novia alérgica a los gatos.
Ahora con un erizo alérgico a los ácaros.
En este momento con una gata con alergia a algo desconocido (que podría ser el erizo alérgico a los ácaros).

miércoles, diciembre 03, 2008

jueves, noviembre 27, 2008

En mi cd, sonando a todo trapo durante los atascos, las carreteras secuandarias y las preocupaciones. Mientras sumaba objetivos y contaba clientes. El recopilatorio que me grabó Kitty (que aún sigo escuchando de vez en cuando en días como éste).

Música que me hacía creerme invencible.