estrés
Por primera vez me marcho y el viaje no me mueve hacia ningún lugar. El tren recorre kilómetros, tirando de mis miedos, de mi estrés, de los números , ratios y respuestas constantes que debo brindar a diario. Pero permanezco en el mismo kilómetro, anclado a la vía 4, en la estación de Atocha.
Puedo conversar con desconocidos sobre las ferias que visitaron, que mi cerebro se encuentra sumando descuentos, elaborando propuestas para clientes telefónicos.
La chica del móvil, que no ha finalizado la conversación tras hora y media de viaje, tampoco me molesta.
No he desconectado mi teléfono.
No he cerrado mi puesto,
Espero que cuando llegue a Pamplona, mi espacio personal de descanso mental, por fin haya cortado los hilos invisibles que me atan al programa informático de mi empresa.
Ya soy un número visible para mi banco, para las tiendas, para los cafes. Ya puedo comprar cosas inservibles de nuevo.
domingo, marzo 26, 2006
viernes, marzo 24, 2006
Por mucho que una corra, por mucho que una se aleje... Al final se acaba encontrando, con los asuntos sin resolver clamando debajo de la alfombra, con el resto de desechos.
Da igual dónde haya escapado, si a Sydney, Manchester o Roma.
Por eso encaro los problemas cara a cara, dispuesta a curarme pronto las heridas y a encontrar nuevas metas.
Da igual dónde haya escapado, si a Sydney, Manchester o Roma.
Por eso encaro los problemas cara a cara, dispuesta a curarme pronto las heridas y a encontrar nuevas metas.
domingo, marzo 12, 2006
jueves, marzo 02, 2006
jueves, febrero 23, 2006
espero en salas vacías, en salas llenas, en butacas incómodas, con luz lúgubre, en amplios salones bien decorados. todos los ocupantes con la misma cara de ansiedad reprimida, todos uniformados con sus trajes, sus corbatas, sus zapatos brillantes.
espero, a veces minutos, a veces horas en las que me siento observada por alguna secretaria que anota mis reacciones en un informe que alguien leerá para señalar con el dedo o para tirarme a la papelera, con el resto de perdedores.
escucho las mismas preguntas repetidas a las que contesto contando la misma historia adaptada a lo que ellos desean oir, o lo que creo que desean oir. hago tests, simulaciones de vida real, cuento mis defectos y mis virtudes, me defino en dos palabras, en dos líneas, en dos minutos.
espero a que suene el teléfono, con voces diferentes, con mensajes de "lo sentimos" o de "has pasado a la siguiente entrevista". recorro el mapa de metro y de cercanías mientras memorizo caminos y cuento los minutos de la posible oficina a mi casa.
me siento dentro de un reality show, esperando a la siguiente prueba, para mirar firmemente a los ojos de mi entrevistador y explicarle, mirándole a los ojos, por qué creo que el puesto debe de ser mío.
espero, a veces minutos, a veces horas en las que me siento observada por alguna secretaria que anota mis reacciones en un informe que alguien leerá para señalar con el dedo o para tirarme a la papelera, con el resto de perdedores.
escucho las mismas preguntas repetidas a las que contesto contando la misma historia adaptada a lo que ellos desean oir, o lo que creo que desean oir. hago tests, simulaciones de vida real, cuento mis defectos y mis virtudes, me defino en dos palabras, en dos líneas, en dos minutos.
espero a que suene el teléfono, con voces diferentes, con mensajes de "lo sentimos" o de "has pasado a la siguiente entrevista". recorro el mapa de metro y de cercanías mientras memorizo caminos y cuento los minutos de la posible oficina a mi casa.
me siento dentro de un reality show, esperando a la siguiente prueba, para mirar firmemente a los ojos de mi entrevistador y explicarle, mirándole a los ojos, por qué creo que el puesto debe de ser mío.
domingo, febrero 12, 2006
Vinieron a salvarnos de la tiranía del miedo. Y les creímos. Ocuparon nuestras ciudades, se llevaron a aquellos que pensaban que eran más peligrosos a cárceles donde los violaron, los vistieron de mujer, los ataron con correas y se sacaron fotos para mostrar su trofeo. Hombres que jamás podrán mirarnos a los demás a los ojos.
Parodiaron a nuestro dios.
Nos robaron nuestro oro negro.
Grabaron vídeos que ahora nos muestran lo valientes que son.
(Nada como ponerse en la piel del otro para comprender la espiral de terror en la que nos vemos envueltos).
Parodiaron a nuestro dios.
Nos robaron nuestro oro negro.
Grabaron vídeos que ahora nos muestran lo valientes que son.
(Nada como ponerse en la piel del otro para comprender la espiral de terror en la que nos vemos envueltos).
martes, enero 31, 2006
Estoy helada.
Acabo de leer un foro que me ha puesto los pelos de punta.
Mis recuerdos. Cuando ella me contaba que se forraba los dedos con celofán para no dañarse la piel de las manos cuando vomitaba. Cuando la veía sumar las calorías de cada plato. La vez que se dio una comilona a mi lado. La enfermedad que en otro mundo no comprenden: "¿Enfermas porque no quieren comer?". Si recuerdo, aún duele.
PS. Ana es anorexia. Mía es bulimia. Y todas ellas están muy enfermas, como la sociedad que las inspira.
Acabo de leer un foro que me ha puesto los pelos de punta.
Mis recuerdos. Cuando ella me contaba que se forraba los dedos con celofán para no dañarse la piel de las manos cuando vomitaba. Cuando la veía sumar las calorías de cada plato. La vez que se dio una comilona a mi lado. La enfermedad que en otro mundo no comprenden: "¿Enfermas porque no quieren comer?". Si recuerdo, aún duele.
PS. Ana es anorexia. Mía es bulimia. Y todas ellas están muy enfermas, como la sociedad que las inspira.
viernes, enero 27, 2006
He conseguido colgar una canción. Habla de aquellos momentos en los que aún no tenían diagnóstico y no podía mover mi brazo derecho.
Te describiría la sensación al caminar. Cómo relajan los músculos de la mano al soltar. Te contaría cómo brillan las luces de la ciudad, blancas, amarillas, rojas en la oscuridad. Te diría lo que no supe expresar, mientras gente extraña aprieta mis dedos sin fuerza, el fantasma acecha indoloro, insonoro, sin nombre.
Si pudiera hablar para dibujar con los dedos mi verdad sin nombre, sin nombre
Te hablaría en susurros para no despertar al demonio que yace en mí que aún espera su momento, para iniciar el tomento sin nombre
Te describiría la sensación al caminar. Cómo relajan los músculos de la mano al soltar. Te contaría cómo brillan las luces de la ciudad, blancas, amarillas, rojas en la oscuridad. Te diría lo que no supe expresar, mientras gente extraña aprieta mis dedos sin fuerza, el fantasma acecha indoloro, insonoro, sin nombre.
Si pudiera hablar para dibujar con los dedos mi verdad sin nombre, sin nombre
Te hablaría en susurros para no despertar al demonio que yace en mí que aún espera su momento, para iniciar el tomento sin nombre
Las conocí en una de esas noches largas en las que acabé desayunando una hamburguesa con queso en un bar de Chueca, rodeada por un grupo de unas veinte desconocidas con vestimentas de colores chillones. Una de esas noches confusas.
No recuerdo sus nombres, pero sí la manera en que se miraban.
- Llevo dos meses en Madrid. En el primero me gasté los ahorros de tres años. En el segundo, encontré trabajo de dependiente en un Rodilla.
Escaso salario, justo para poder pagar la pensión en la que dormían. Una chica a la que acababan de conocer les invitó a comer una hamburguesa, que una de ellas devoraba con ansia, mientras que la otra rechazaba con aún cierto orgullo. No les quedaba nada de la vida que habían conocido en el pueblo.
-Esto no es lo que imaginábamos.
¿Pero cómo volver con las manos vacías, a la incomprensión, con los sueños rotos y el alma partida?
No tenían ni un céntimo en el bolsillo, pero aún recuerdo el cariño cuando se miraban, cuando se acariciaban las manos con resignación mientras contaban la historia. Entonces, sentí envidia.
No recuerdo sus nombres, pero sí la manera en que se miraban.
- Llevo dos meses en Madrid. En el primero me gasté los ahorros de tres años. En el segundo, encontré trabajo de dependiente en un Rodilla.
Escaso salario, justo para poder pagar la pensión en la que dormían. Una chica a la que acababan de conocer les invitó a comer una hamburguesa, que una de ellas devoraba con ansia, mientras que la otra rechazaba con aún cierto orgullo. No les quedaba nada de la vida que habían conocido en el pueblo.
-Esto no es lo que imaginábamos.
¿Pero cómo volver con las manos vacías, a la incomprensión, con los sueños rotos y el alma partida?
No tenían ni un céntimo en el bolsillo, pero aún recuerdo el cariño cuando se miraban, cuando se acariciaban las manos con resignación mientras contaban la historia. Entonces, sentí envidia.
lunes, enero 23, 2006
LAS REGLAS DEL JUEGO SON:El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título "5 extraños hábitos tuyos". Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito, de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo "Has sido elegido" y dices que lean el vuestro.
A mí nadie me ha elegido, pero me invito a mi misma, desde el blog de Amicus.
1. Odio las faldas y los paraguas. Por eso, si llueve, me mojo. Es un hábito muy saludable para los virus de la gripe.
2. Cuando tomo café, primero dejo caer parte del azúcar sobre la espuma, para endulzarla, ya que la tomo cucharada a cucharada. Una vez que mi sólo queda leche y café, echo el resto del azúcar en la taza y lo remuevo cuidadosamente. Lo paso muy mal con los azucarillos, que me impiden perpetuar este ritual.
3. Si no llevo reloj, me siento desnuda. Siempre me visto por la muñeca.
4. El caos puede reinar en mi vida, pero mi PC permanecerá perfectamente ordenado en sus carpetitas.
5. El fin de semana me levanto pronto (tengo un reloj biológico un poco raro) y veo los dibujos animados con mi café y galletas. Entre semana cambio los dibujos por el telediario de la mañana o un programa de actualidad informativa.
El que se quiera dar por aludido, que continúe.
A mí nadie me ha elegido, pero me invito a mi misma, desde el blog de Amicus.
1. Odio las faldas y los paraguas. Por eso, si llueve, me mojo. Es un hábito muy saludable para los virus de la gripe.
2. Cuando tomo café, primero dejo caer parte del azúcar sobre la espuma, para endulzarla, ya que la tomo cucharada a cucharada. Una vez que mi sólo queda leche y café, echo el resto del azúcar en la taza y lo remuevo cuidadosamente. Lo paso muy mal con los azucarillos, que me impiden perpetuar este ritual.
3. Si no llevo reloj, me siento desnuda. Siempre me visto por la muñeca.
4. El caos puede reinar en mi vida, pero mi PC permanecerá perfectamente ordenado en sus carpetitas.
5. El fin de semana me levanto pronto (tengo un reloj biológico un poco raro) y veo los dibujos animados con mi café y galletas. Entre semana cambio los dibujos por el telediario de la mañana o un programa de actualidad informativa.
El que se quiera dar por aludido, que continúe.
miércoles, enero 18, 2006
sábado, enero 14, 2006
Cuando creí que no me podría suceder nada peor me robaron la cartera. Con ella el DNI, tarjetas de banco, dinero, la tarjeta VIP para entrar en bares de Chueca... Así que me tocó esperar en comisaría, ante un cartel que decía "Llame y espere que le atendamos".
Como un "vuelva usted mañana", porque de veras que en determinados momentos no tuve claro que me fueran a atender.
Como un "vuelva usted mañana", porque de veras que en determinados momentos no tuve claro que me fueran a atender.
miércoles, enero 11, 2006
En las películas existe siempre un momento llamado "plot point" o "punto de giro", en el que el protagonista sufre una transformación. Tras muchas penurias o muchas alegrías, es consciente de que debe modificar su vida de alguna manera, puesto que en el último instante aparece un salvador o un amigo que le ayuda a saltar del coche en llamas justo antes de que caiga por el precipicio, le aporta el dato que estaba buscando para encontrar al culpable, le muestra lo equivocado que andaba por aquel camino en el que se encontraba. Esto es , en el lenguaje de nuestras abuelas, "que no todo siempre es malo" o aquello de "tras la tempestad siempre viene la calma".
Me encuentro en uno de esos puntos de giro, y no veo por ningún lado al amigo o al salvador para que me rescaten. Quizá esto no es una película.
Me encuentro en uno de esos puntos de giro, y no veo por ningún lado al amigo o al salvador para que me rescaten. Quizá esto no es una película.
sábado, diciembre 31, 2005
Si pudiera pedir un deseo, desearía un año más de buena salud para todos vosotros: para los amores, los desamores, conciertos, cariño, viajes, nuevos libros por conocer, personas interesantes con las que hablar, nuevas aventuras y hazañas para recordar.
Os deseo salud, puesto que el dinero lo ganaréis con vuestras manos. Os deseo tiempo, puesto que el amor lo reencontraréis de nuevo (si lo habéis perdido).
Lo que queráis hacer con ese año que os deseo, bueno, eso ya es cosa vuestra.
Feliz 2006!
Os deseo salud, puesto que el dinero lo ganaréis con vuestras manos. Os deseo tiempo, puesto que el amor lo reencontraréis de nuevo (si lo habéis perdido).
Lo que queráis hacer con ese año que os deseo, bueno, eso ya es cosa vuestra.
Feliz 2006!
viernes, diciembre 23, 2005
Sin nochevieja 2005. Así, por la cara, doble turno de atención al cliente en la madrugada del 31 de diciembre mientras el resto de la gente en la ciudad se iba a divertir sin su compañía.
Pero no estaba dispuesta a renunciar a ello, por lo que ayer se celebró oficialmente la nochevieja 2005 en su casa. Bebieron, cenaron, comieron 12 conguitos al ritmo que marcaron las campanadas que se bajaron por internet y se marcharon a una discoteca.
Menuda es la Cris.
Pero no estaba dispuesta a renunciar a ello, por lo que ayer se celebró oficialmente la nochevieja 2005 en su casa. Bebieron, cenaron, comieron 12 conguitos al ritmo que marcaron las campanadas que se bajaron por internet y se marcharon a una discoteca.
Menuda es la Cris.
jueves, diciembre 22, 2005
Me he peleado con media ciudad en la FNAc, para lograr arrancarle un DVD de la mano a una señora. He susurrado maldiciones en la multitud, justo antes de encontrarme, girando la esquina a la izquierda, con todos los niños saliendo de Cortilandia.
Me he cabreado con el alcalde, que tiene media ciudad levantada sin Madrid 2012, con los comercios, con la gente, con los anuncios de colonia, con los pantalones en los que no quepo, con los guiris perdidos, con los conductores de metro que van despacio...
Y de repente me he dado cuenta de que estoy a sólo tres días de ver a mi mamá y a mis hermanos (así de ñoña es una). Así que me he dejado llevar por la multitud lentamente hacia mi casa.
Me he cabreado con el alcalde, que tiene media ciudad levantada sin Madrid 2012, con los comercios, con la gente, con los anuncios de colonia, con los pantalones en los que no quepo, con los guiris perdidos, con los conductores de metro que van despacio...
Y de repente me he dado cuenta de que estoy a sólo tres días de ver a mi mamá y a mis hermanos (así de ñoña es una). Así que me he dejado llevar por la multitud lentamente hacia mi casa.
lunes, diciembre 19, 2005
Desde hace cinco años me levanto siempre con el pie izquierdo. Me hice un esguince en el tobillo derecho, cuando tropecé en las escaleras del metro, mientras escribía en el móvil un mensaje a una de mis últimas conquistas. Desde entonces, mi pie izquierdo protege al derecho y mi tobillo duele cuando va a llover.
Nada reseñable sobre la conquista que causó la caída en el metro: un esguince, una tremenda borrachera con resaca y muchas promesas (sin sexo).
Nada reseñable sobre la conquista que causó la caída en el metro: un esguince, una tremenda borrachera con resaca y muchas promesas (sin sexo).
miércoles, diciembre 14, 2005
Nunca nos hablaron de lo que sucedía después del "comieron perdices", de cuando ya ha dicho sí. No nos contaron las averías en casa, cómo mantener el orden, qué hacer con las pequeñas manías a las que no deseas renunciar.
No nos programaron para continuar "el fuego", para batallar con el mundo, para discutir sin gritar, para enfadarse sin golpes bajos, para no sacar la libreta de los deberes mal hechos, de los ejercicios sin hacer.
Sólo nos dijeron que en las relaciones había cosas buenas. Pero, como todo en la vida, tienen su contrapartida.
No nos programaron para continuar "el fuego", para batallar con el mundo, para discutir sin gritar, para enfadarse sin golpes bajos, para no sacar la libreta de los deberes mal hechos, de los ejercicios sin hacer.
Sólo nos dijeron que en las relaciones había cosas buenas. Pero, como todo en la vida, tienen su contrapartida.
jueves, diciembre 08, 2005
Revisando las últimas visitas, a través de una aplicación que muestra en un mapa los rastros que, inevitablemente, todos dejamos en la red, me he dado cuenta de que me lee gente de todos los lugares. NY, gracias a nuestra Hester, San Francisco, Francia, España y ¿Argentina?, ¿Nueva Zelanda?
Por favor, levanten la mano los que creen que están más lejos.
Por favor, levanten la mano los que creen que están más lejos.
viernes, diciembre 02, 2005
Ayer estuve en una fiesta en Chueca. Conocía más o menos al 50% del local, así que saludé a viejos conocidos durante toda la noche.
Hablé con personas que me alegró encontrar. Con personas con las que prefería no haber hablado. Y con personas con las que hace mucho que no tengo nada de lo que hablar.
Lamentablemente me encontré con más de las últimas.
Hablé con personas que me alegró encontrar. Con personas con las que prefería no haber hablado. Y con personas con las que hace mucho que no tengo nada de lo que hablar.
Lamentablemente me encontré con más de las últimas.
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