miércoles, marzo 25, 2015

Y un día te das cuenta

Y un día te das cuenta de que habrá una salida.  No porque te lo cuenten tus recuerdos o tus amigos,  sino porque lo vives, lo sientes.  Te das cuenta de que todo salió horriblemente mal,  que todos os equivocasteis  de alguna manera,  pero casi nadie actuó de mal fe.

Y aprendes de aquello que te equivocaste.  Y reconoces tus errores.

 A veces las historias no salen mejor porque realmente no era posible que salieran bien. Porque os queréis pero no hay manera de que las piezas encajen,  porque un círculo no cabe en un espacio de un cuadrado.

Y un día te das cuenta de que,  pese a todo,  existieron momentos preciosos que atesorarás en tu memoria: porque os gustó cómo os quisisteis y les seguirás queriendo.  Hay emociones que nunca desaparecen. Hay experiencias que dejan una huella indeleble en una vida y los momentos hermosos de esta relación son de ese tipo.

Y ese día te das cuenta de que eres deseable,  incluso puede que ya deseada; de que puedes reírte hasta las lágrimas ,  aunque a ratos sólo  llores sin carcajadas.  Que sólo tienes una vida,  que es tu responsabilidad mirar hacia delante.

Porque ser feliz es posible después de este duelo,  que aún no ha pasado pero sientes que pasará .  Y no te conformarás con menos.

viernes, marzo 13, 2015

El poder del perdón

Crecí en una familia con ciertas deficiencias.  Todas las tienen.  Concretamente en la mía todo estaba permitido : se podía gritar,  pegar,  montar pollos, dejar de hablar a alguien. Recuerdo que un día mi padre me amenazó de muerte a la salida de un juzgado por nuestra  custodia.  Mi madre vivía en una montaña rusa perpetua emocional.   Crecí en territorio comanche hasta que me marché de casa.  
La excusa de todo era sencilla: si estás pasándolo mal todo se justifica. 
Por tanto crecí con una habilidad tremenda para predecir los problemas,  para ponerme en la piel de los demás,  con un sentido de alerta que me cuesta mucho desactivar y sin ningún  límite.  Porque todo está permitido si el otro está  mal. 
Naturalmente tuve que aprender que eso no es cierto. Pero lo aprendí en mi sentido: yo no puedo hacer lo que quiera si estoy mal. El otro sentido se me escapaba,  porque poseía una gran capacidad para ponerme en la piel de los demás y justificar casi cualquier acción mientras una pequeña vocecita interna me decía que me hacían daño. 
Es horrible esa sensación,  saber que el otro te está dañando pero ser incapaz de marcharte.  
Mi capacidad de perdón era infinita,  como mi lista de agravios,  que iba olvidando lentamente. 
Pero ya no.  Desde hace un tiempo muchas cuestiones han cambiado en mi vida.  He dejado actividades que me dañaban,  intento rodearme sólo  de personas que me hacen feliz. Elijo yo.
A veces es doloroso,  porque elegir perdonar o no hacerlo supone una toma de conciencia dura. Y porque dejar marchar a gente que ya no tiene crédito ilimitado en sus acciones también es una pérdida. 
Y así ando.  De pérdidas y duelos. 
Pero esta vez sé que son para mejor. 

lunes, marzo 09, 2015

Resulta que hay gente que llama a la puerta de la tienda para ayudar a recoger y a llenarla de nuevo. 

jueves, marzo 05, 2015

En oferta


- Llegas tarde.
Mi voz ronca,  al fondo,  le despierta de su ensoñación.  Ve trastos inservibles a lo largo de la tienda mientras que el eco de la estancia vacía resuena en su cabeza.  Toso por el polvo.
- hace tiempo que se marcharon.  Ya no queda nada.
Efectivamente,  la tienda parecía haber albergado las  últimas novedades del mercado.  Todavía quedaban carteles brillantes y algún jiron  de ropa por el que probablemente se hubieran peleado algunos clientes.
-pero no se supone que aquí se intercambian prendas?
-esa era la operativa establecida -  dije - Pero ya sabemos como son las cosas.  Uno comienza con una idea y luego es libre de cambiar de opinión.  O puede callarse que realmente no  tiene intención de dar nada a cambio.  Y así fue.  Esta última temporada vinieron muchas personas,  seleccionaron lo más llamativo.  Se lo  llevaron.  Se lo quedaron. Y la tienda está vacía porque no dejaron nada.  Todos lo sintieron mucho.  Todos lo  agradecen,  dicen que se llevaron buenas prendas.  Que les ayudará en su evolución personal. Pero la tienda se ha quedado vacía.
- y la  tienda?
- todos desean que se reabra,  solo hay que sobreponerse un poco. Me animan a reabrir,  dicen que no es para tanto.  Las cosas son así.

Las cosas son  así.  Eso pienso mientras friego,  busco nuevas existencias y observó mis manos,  que volverán a creer.  Porque siempre sucede.  Sólo espero saber cuando abriremos de nuevo,  con la esperanza de que la próxima vez,  al menos,  sea diferente.

"Esto debería haberme servido de aviso". La imagen de un ser bebiendose la sangre y relamiendo un corazón antes de tirarlo me viene a la mente. 

jueves, febrero 19, 2015

1.

No.
Yo no.
No soy,
soy tu nada.
Yo no,
no soy.
Soy quien fui,
soy de nadie.

Me atrapé en esta maraña de
emociones  incontrolables,
sin  un mapa,
ni un plan
para quedarme.

Pero, dices, qué hermoso es perderse
si ella siempre encuentre la salida.

Yo.
No soy tuya, no soy suya.
Siempre mía.
Quise compartirme
regalando mis trozos.
Acepté las condiciones  del contrato.
Compré que podríamos cambiarlo...
Y hablar, hablar,
Y hablar.

Hablar de que
soy nuestra,
somos nuestros.

Ahora parece un lugar hermoso
tranquilo,
insonoro,
indoloro,
sereno.

Quién dice que tres es un número irregular?
Me paso el día hablando en
rimas asimétricas
e idiomas que no me enseñaron,
en silencios de amantes
que se conocen desde mucho antes
de que yo llegase.

Ya estás tardando,
pero estás tardando
tanto.

En ser.

En quedarme.

viernes, enero 02, 2015

2+1

Les brillaban los ojos, se leían sin mirarse y con su sonrisa se decían todo lo necesario.

Yo observaba la escena como desde fuera, pero también me encontraba dentro de ella. Formaba parte de una intimidad mucho más grande y mucho más hermosa de lo que yo había vivido en tercera persona de cualquier triángulo anterior. Me daba miedo invadir su intimidad. Aunque ya estaba allí. Ya formaba parte de esa escena tan llena de amor, de cariño, de complicidad, de cuerpos, de sexo, pero sobre todo de emociones.

Por eso les brillaban los ojos.

Pasé de la excitación a la sorpresa, de la revelación al pánico más absoluto. Yo, que pensaba que todo era fácil; que todo era controlable; que lo había vivido; que existen normas de seguridad inquebrantables para acostarse con dos personas sin involucrarse. Yo, que creí en procedimientos y protocolos para vivir con el corazón protegido bajo una apariencia de libertad y hedonismo, como si vivir protegido fuese una manera aceptable de vivir.

Supongo que ese fue el momento de desarmarme. El de regresar a un lugar transitado tantas veces, de manera superficial, conformado por fantasías irreales, orgasmos o fluídos  y sustituirlo por un paisaje de emociones. De ojos brillantes. De sonrisas. Como si anteriormente hubiese vivido la escena en blanco y negro, a 16 fotogramas por segundo. Como si acabase de encontrar la intensidad de los colores en cada caricia realizada con amor.

Mi mente me mece a ratos entre la felicidad y el pánico.

Porque fui consciente de que nos brillaban los ojos, nos leíamos sin mirarnos y con nuestra sonrisa nos decíamos todo lo necesario.


martes, octubre 14, 2014

la primera vez que escuché hablar de la crisis


La primera vez que escuché hablar de la crisis yo sostenía un contrato en blanco en las manos.

-         No voy a firmar. Las previsiones económicas son negativas. Todo apunta a que va a haber una crisis.

Yo miraba a la chica con extrañeza. Acababa de firmar un contrato con muchos ceros con una inmobiliaria, hacía un par de meses que había cerrado mi presupuesto de ventas un 20% por encima de mi objetivo y aquello me sonaba a ciencia ficción. Una crisis.

Pensé en lo absurdo de la situación, un cliente de una guardería contándome que no invertía en publicidad por una crisis de la que nadie tenía conocimiento.

Claro está que eso era meses antes del colapso, de la caída de las hipotecas basura, de la caída en picado de la economía, de los despidos masivos a los que inicialmente no les dimos tanta importancia porque eran como vacaciones pagadas, de que las personas despedidas no encontrasen trabajo y pudieran dejar de pagar sus casas, de los desahucios, los suicidios, del 15M, del paro afectando a 3 de cada 10 personas, de los amigos con un doctorado que no son contratados ni por Mc Donalds, de la gente rebuscando en la basura, de que las oportunidades están fuera hasta que fuera tampoco te quieren.

La primera vez que escuché hablar de la crisis yo tenía 31 años y no me creí lo que estaba escuchando.

lunes, abril 07, 2014

Amoxicilina



No tengo fuerzas para rendirme, no tengo tiempo para esperar.

Es mi banda sonora de estos días.

Ya he vuelto :)

Cómo me echaba de menos.

domingo, abril 06, 2014

Me enciendes, me acoges, me sostienes, erizas mi piel, me haces suspirar, me acaricias, me cierras los ojos, me sujetas, me arañas, recorres mi espalda, entreabres mis labios, me susurras... Me enciendes... Con solo un abrazo.

viernes, abril 04, 2014

reír

Acabo de escuchar un sonido que hacía muchísimo tiempo que no escuchaba: el de mi propia risa. Una carcajada ha conseguido despertarme de mi letargo, de mi acorchamiento emocional.
Ya no pienso en ti. Decidí no hablar de ti, dejar de darle vueltas y asumir que no comprendo lo que ha sucedido, porque es una historia que no puedo comprender. Es como cuando un niño pequeño juega con un juego de formas y pasa media tarde intentando encajar un círculo dentro de un cuadrado. Puede esforzarse, patalear, llorar, romper el juego, pero jamás va a conseguirlo.
La realidad es que no comprendo nada de lo que ha sucedido; ni lo comprenderé, porque las normas bajo las que ha sucedido todo escapan a las de mi lógica.

Acabo de reírme a carcajadas.

Estoy volviendo a ser yo. Es maravilloso volver a respirar hondo, con los ojos cerrados.

Y sí hay una lección oculta: elegir bien. Que te quieran, no mucho, sino bien.

viernes, marzo 21, 2014

Privilegios



Me levanto.
A veces me sorprende porque siempre me olvido de esta capacidad de reestructuración, curación y resiliencia que afortunadamente poseo.
Siempre me levanto y aprendo. Tanto el dolor como la felicidad son estados pasajeros, pero sé cómo curarme y buscar mi sonrisa y la de los que me rodean.

Tengo el privilegio de poder levantarme, de poder salir de este dolor, de poder vivir una vida sin angustia permanente, ni ansiedad perpetua. Porque no todo el mundo puede hacerlo.

Existen personas que no pueden vivir su vida de una manera diferente, no todo es una cuestión de voluntad. El dolor no es siempre una opción o una actitud ante la vida.  Estos meses han sido toda una cura de humildad respecto a mi actitud ante el dolor y la enfermedad. No todo es blanco o negro y no todo el mundo elige lo que vive. Hay personas que no pueden hacerlo.

Tengo el privilegio de poder levantarme. Y aquí estoy, luchando.

miércoles, marzo 19, 2014


"Han dejado de engañarte,
no de quererte. Y te parece
que han dejado de quererte.”
Antonio Porchia

viernes, marzo 14, 2014

Y, de repente, cuando todo parecía sombra y dolor, llega alguien que con dulzura, amor y verdad, coloca la vida en su sitio.

martes, marzo 11, 2014

ser o parecer



Una mentira dicha sobre otra mentira, dicha sobre una nueva mentira me hacen creer que nada fue verdad. Que lo bueno, lo imaginé.

Y por tanto, no hay ningún duelo que superar porque ni exististe como creía que existías.

lunes, febrero 24, 2014

5 fases

Negación. Ira. Negociación. Depresión. Aceptación.

Adaptándome a cada una de las 5 fases. A veces incluso he pasado por el ciclo completo en una misma hora, alternando ira con tristeza, negociando y aceptando, no aceptando, enfadándome pero negando. Es un cóctel molotov de hormonas o más bien de síndrome de abstinencia de hormonas.

Cuando he caído en la cuenta, he comprendido mi extraño comportamiento de estas últimas tres semanas. Mi mente ha decidido que está en duelo.

Duelo de saudades, dice mi amiga I. Saudade es un término portugués/gallego que se refiere a un sentimiento de nostalgia de alguien amado que está a distancia temporal o espacial. Aunque no exista traducción fidedigna al castellano, mi mente lo comprende perfectamente. Mi amiga I lo traduce como algo que podría ser pero no es. Mi mente, la pobre, sólo intenta adaptarse a la situación sin enloquecer (más).

Desde hace un par de días me he quedado a vivir en las últimas dos fases. Tristeza y aceptación. Acepto que las cosas no son como me gustaría que fuesen y eso me entristece. Pero las cosas son como tienen que ser, como pueden ser. Aquí cada unx actúa lo mejor que puede.

"El final también es un principio. Sobre todo si estás tú al pasar la página", decía Manu Míguez en un concierto. Y en esas se halla mi mente, tratando de prepararse por si la próxima página está en blanco, en vez de encontrarte de regreso. Pero si es así, es que esto no tenía que ser.

Aceptando...

(y aprendiendo una barbaridad de cosas por el camino).

domingo, febrero 23, 2014

jueves, febrero 20, 2014

A veces, cuando intento una accion muchas veces y no logro realizarla es porque simplemente no deseo realizarla.
Me saboteo a mí misma.

En esas situaciones lo mejor es pararse a pensar.

Y en ello estoy... pensando

miércoles, febrero 19, 2014

sobre el amor y otros hechos fantásticos

Mucho se ha escrito, cantado y recitado por amor.

Existen muchos tipos de amor, pero el amor más deseado y envidiado es el amor incondicional. El que se da cuidando de la otra persona y que la otra persona cuide de ti. Sin perder la independencia, pero con la capacidad de dar sabiendo que la otra persona te tendrá en sus prioridades. Alguien se hace responsable de otro alguien.

Ese es el amor que entrego. Y cada vez que pronuncio "te quiero" me refiero a esto. Eso implica que no voy a pedirle a la persona a la que amo esperas imposibles, ni trabajos forzados para acceder a mí. Eso implica a vecss tener que renunciar a mis deseos inmediatos para no herir al otro.

Responsabilidad. La gran palabra que sustituye a la culpa en mi diccionario. Hacerse cargo de los actos de uno. En este sentido supone hacerse cargo de las emociones de alguien, velando por no prometer ni comprometer al otro más allá de lo que uno puede dar. Velando por no hacer sufrir y por hacer feliz.

Querer a alguien no implica olvidarse de uno mismo, sino priorizar a otro sobre uno. Cuando eso sea recíproco, claro.

Si no se produce esa situación extraña en la que alguien se aprovecha y alguien permite que se aprovechen de uno.

Para amar así hace falta madurez, hace falta valentía y hace falta mucha responsabilidad. Hacia el otro y hacia uno mismo. Para no permitir que nadie te reviente el corazón porque es incapaz de mirar más allá de sus narices.

Qué fácil es decir "te quiero" y qué complicado ser realmente responsable y honesto con lo que supone amar a alguien.

jueves, febrero 13, 2014

Atardeciendo



El sol se deslizaba, atardeciendo en rojos, naranjas y rosas sobre las nubes.

No nos quedó otro remedio que pararnos a observar esa maravilla de la naturaleza,  pese a los gritos de una hora antes,  a las lágrimas conduciendo de regreso a Madrid, a la angustia en la garganta y esa sensación latente de que ya nada iba a volver a ser como antes.

Así que dejamos el coche a un lado, abrimos la puerta, salimos para observar el espectáculo. Fue un pequeño paréntesis. El mundo nos recordaba que la vida se seguiría abriendo paso independientemente de nuestras discusiones, de nuestra ansiedad, de nuestros miedos y preocupaciones cotidianos. (La vida ya se encargaría de demostrarme muchas otras cosas años después, pero eso ya es otra historia).

Volvimos al coche y al llegar a Madrid jamás volvimos a dormir bajo el mismo techo.

Pero todos los días sigue atardeciendo.

domingo, enero 19, 2014

Todavía trato de analizar el alcance de lo que me sucede.
Si es posible analizar, si lo que me sucede puede medirse en algún tipo de alcance. Podría deconstruir la expresión de estas palabras hasta el absurdo, pero no dejaría de ser una intelectualización para distraerme de lo realmente importante.

He reconocido a alguien muy especial, que tenía que formar parte de mi vida.

Supongo que estoy viviendo uno de los famosos plot points del guión.