jueves, diciembre 22, 2005

Me he peleado con media ciudad en la FNAc, para lograr arrancarle un DVD de la mano a una señora. He susurrado maldiciones en la multitud, justo antes de encontrarme, girando la esquina a la izquierda, con todos los niños saliendo de Cortilandia.
Me he cabreado con el alcalde, que tiene media ciudad levantada sin Madrid 2012, con los comercios, con la gente, con los anuncios de colonia, con los pantalones en los que no quepo, con los guiris perdidos, con los conductores de metro que van despacio...
Y de repente me he dado cuenta de que estoy a sólo tres días de ver a mi mamá y a mis hermanos (así de ñoña es una). Así que me he dejado llevar por la multitud lentamente hacia mi casa.

lunes, diciembre 19, 2005

Desde hace cinco años me levanto siempre con el pie izquierdo. Me hice un esguince en el tobillo derecho, cuando tropecé en las escaleras del metro, mientras escribía en el móvil un mensaje a una de mis últimas conquistas. Desde entonces, mi pie izquierdo protege al derecho y mi tobillo duele cuando va a llover.
Nada reseñable sobre la conquista que causó la caída en el metro: un esguince, una tremenda borrachera con resaca y muchas promesas (sin sexo).

miércoles, diciembre 14, 2005

Nunca nos hablaron de lo que sucedía después del "comieron perdices", de cuando ya ha dicho sí. No nos contaron las averías en casa, cómo mantener el orden, qué hacer con las pequeñas manías a las que no deseas renunciar.
No nos programaron para continuar "el fuego", para batallar con el mundo, para discutir sin gritar, para enfadarse sin golpes bajos, para no sacar la libreta de los deberes mal hechos, de los ejercicios sin hacer.
Sólo nos dijeron que en las relaciones había cosas buenas. Pero, como todo en la vida, tienen su contrapartida.

jueves, diciembre 08, 2005

Revisando las últimas visitas, a través de una aplicación que muestra en un mapa los rastros que, inevitablemente, todos dejamos en la red, me he dado cuenta de que me lee gente de todos los lugares. NY, gracias a nuestra Hester, San Francisco, Francia, España y ¿Argentina?, ¿Nueva Zelanda?
Por favor, levanten la mano los que creen que están más lejos.

viernes, diciembre 02, 2005

Ayer estuve en una fiesta en Chueca. Conocía más o menos al 50% del local, así que saludé a viejos conocidos durante toda la noche.
Hablé con personas que me alegró encontrar. Con personas con las que prefería no haber hablado. Y con personas con las que hace mucho que no tengo nada de lo que hablar.
Lamentablemente me encontré con más de las últimas.

miércoles, noviembre 30, 2005

Una historia real

Primero fue un coche patrulla girando en redondo en la carretera. Quizá esa señal le hubiera bastado para adivinar lo que sucedería, pero le pareció simplemente extraño y continuó la marcha. Un par de miradas por el retrovisor de su Opel le mostraron que ese coche patrulla marchaba detrás de él. "Y sin luces", pensó, "qué temeridad". La luz rojiza del atardecer iluminaba ya poco la carretera secundaria y los pocos coches con los que se cruzaba habían encendido los faros desde hacía casi una hora.
Imaginó que la policía perseguiría al comando que había hecho explotar dos bombas en la capital. Había elegido esa carretera secundaria para evitar las colas interminables de los controles policiales, un camino de mayor distancia, pero más rapido. Quería llegar pronto a casa para ver a su hijo.
Al girar en una curva, le extrañaron los colores azul y rojo brillando al fondo. Un coche policía se había cruzado en la carretera, tras él, media docena de agentes le apuntaban con la pistola. Cuando paró, el coche patrulla que le seguía hizo una violenta maniobra con un sonoro derrape.
"Rápido, tras el coche", susurró una voz grave.
No podía creerlo. Nueve pistolas vigilándole.
Quizá sería mejor salir.
"No se mueva. Salga despacio, pero quiero ver sus manos alzadas".
"Y no toque el arma". ¿El arma?
Así que salió del coche, con las manos en alto. Mientras le esposaban pudo oír las risas del policía más jovencito, que estaba registrando el coche.
"Así que esto es lo que os asustaba tanto", dijo entre carcajadas, " si es la pistola de un crío".
El policía sujetaba entre sus manos la pistola de flechas de su hijo.

martes, noviembre 22, 2005

Se imponía sin necesidad de gritos, pese a su metro y medio de estatura y sus apenas cuarenta kilos de peso. En aulas osculas repletas de hormonas de adolescente.
Le bastaba con sacar la temida cajita de las fichas nada más comenzar la clase, revisar con lentitud hasta dar con la apropiada y llamar al Sr. Gómez o a la señorita Armenteros para sembrar el terror en el aula. Nunca nadie hizo una broma sobre la menuda profesora.
Años más tarde me enteré de que a ella le gustaba más la literatura, pese a que nos lograra que todos declinásemos con soltura aquellos interminables latinajos. Ese día hablamos de libros y de futuro y de todos aquellos planes aún adolescentes que yo tenía rondándome por la cabeza por aquel entonces.
Me contó que ya había leído algunas cosas que yo había escrito para mis otros trabajos de clase y al finalizar la charla me confesó que le hubiera encantado ser mi profesora de literatura. El mayor halago que he recibido.

jueves, noviembre 17, 2005

Paco recibió la carta y se presentó allí como todos. Un curso del INEM, una lata para muchos, una esperanza para otros. Ninguno dio crédito a las palabras de la secretaria: "Formación para transporte pesado de mercancía peligrosa".

Fue una pérdida de tiempo para todos, puesto que nadie tenía el carnet de conducir camiones.

martes, noviembre 08, 2005

Supongo que será difícil.

Tras las palabras de acusación, la sospecha acechante por tu mano señalando sin titubear a tus compañeros. Sin aviso previo. Supongo que será difícil mirarles a los ojos. Saber que les has traicionado después de comer de su comida, llorar en su hombro, contarles cosas y reirse (lo que hacen los amigos).
Supongo que será difícil entregarles sin explicarles previamente los motivos, sin permitirles formular su defensa. Sin una verdadera necesidad acuciante para recibir las monedas.
Supongo que será difícil hacer bromas a su lado, sabiendo que les has vendido.

Al menos yo no podría. Pero tú y yo somos distintos.

domingo, noviembre 06, 2005

Viendo mi genealogía, me sorprende encontrar en los puestos undécimo a decimo tercero los siguientes apellidos: Franco, González, Aznar.
Zapatero no aparece por ninguna parte.

miércoles, octubre 19, 2005

De repente me veo protagonizando el anuncio de Coca-cola. "Despedido", "despedido", "despedido", amenaza el gran jefe tras la mesa. Cuenta muchas mentiras y finalmente, con un gesto magnánimo, inventa una oportunidad de tres meses. "Tres meses de observación", dice, "Yo os controlaré personalmente". Por supuesto, el incidente se produce a un día de la renovación, para sembrar el miedo en el último instante.

Ayer protagonicé uno de los hechos que me proporcionó mayor satisfacción en mi vida. Entré al despachó y con una sonrisa expliqué que no necesitaba de su magnimidad, ni de sus mentiras, ni de sus amenazas: "Me voy".

sábado, octubre 15, 2005

De repente ahora he recuperado el olfato, como un tabacoadicto recién desenganchado. Hay árboles y gente y edificios y ciudad y músicos callejeros. Llueve y siento caer las gotas en mi piel, calándome hasta los huesos. Acaricio mi jersey y de nuevo el algodón desentumece mis sentidos.

Tan sólo que soy un año más vieja. Pero por fin dejo de sentir la presión del tiempo en mi gymkana diaria.

domingo, octubre 02, 2005

Cerrado temporalmente por proyecto de fin de master.
(el día 10 vuelvo a la carga)

martes, septiembre 27, 2005

Ahora alquilo mi tiempo.
Tengo dinero para gastarlo, para comprar aquello que deseo en cada momento. Si me apetece teatro, no debo ahorrar para la entrada. Si quiero viajar a las aguas azules del mar Caribe, me baño en ellas en unos meses.
Es raro. No debo elegir las facturas que pago, no comparto piso, no pienso en cómo me las ingeniaré este mes para llenar la nevera. Sino cuándo podré pasar por el hiper para poder hacer la compra.
Me siento culpable por tener dinero?

("tienes miedo a tener miedo. tienes miedo del dinero" Piratas).

domingo, septiembre 25, 2005

Un abrazo para ese cielo lleno de abrazos, de música, de amigos, con un Jesús que cada día va recuperando la sonrisa.

viernes, septiembre 23, 2005

Hay escritores que escriben novelas realistas. Hay personas que novelan la vida de los demás.
Y no son necesariamente originales, puesto que su talento desaparece una vez que dejan de conocer personas interesantes.

jueves, septiembre 22, 2005

Tengo una amiga que, cuando decide desenamorarse, anota el nombre del enamorado/a y una marquita por cada día que pasa en una pizarra. Al principio es duro, cuenta los minutos, los segundos y parece que nunca llega el momento de tomar el rotulador. Después el tiempo transcurre mucho más rápido, hasta que descubre que ya no apunta los días.
Cuando pasan tantas semanas en las que se le ha olvidado su marca diaria, borra el nombre de la persona olvidada de la pizarra. Así, de un plumazo.

Por mucho que me joda, el recuerdo es sólo cuestión de tiempo.

sábado, septiembre 17, 2005

Pues no, el neurólogo NO me deja hacer submarinismo.

jueves, septiembre 15, 2005

Una de las lecciones más importantes que me ha dado la vida:

Mis valores éticos no tienen por qué ser necesariamente iguales que los de los demás.

Aunque cada vez que alguien hace cosas que yo no haría no dejo de sorprenderme por ello (antes me enfadaba).

miércoles, septiembre 14, 2005

El tiempo del café

Siempre que me levanto me hago un café que acompaño con galletas María. De hecho me encanta probar sabores diferentes, viajar por el mundo con cafés exóticos de países que aún no he conocido. Todas las mañanas me despierto oliendo mi café con leche humeante.
Salvo en verano. En cuanto comienza el calor no me apetece, me sienta mal. No disfruto de mi ritual de todos los días. Así que, de mala gana, desayuno cereales, o yogur. Y ya a media mañana cae el café de los bares, no tan exótico, sin cariño, sin posibilidad de deleite alguno.
Hoy me he levantado y me he preparado el primer café de la temporada. Ahora le siguen el frío, las hojas en los parques, los jerseis de lana, las castañas, la lluvia, las noches a media tarde, protegerse bajo el edredón de plumas…
Ya he inaugurado mi otoño vital.

jueves, septiembre 08, 2005

SEA TREK
(una actividad para guiris en Cancún)
Silencio. Bajar lentamente por la escalera hasta llegar a la barandilla y observar los tres metros y medio de agua sobre mi cabeza, protegida por un casco con una burbujita de oxígeno. Peces cirujano comiendo de mi pulsera deshilachada, confundiéndola con la comida que traen los buzos en sus trajes de neopreno para impresionar a los turistas.
Luego el recorrido agarrada a la barandilla metálica amarrada al fondo del mar, tratando de esquivar el vaivén de las corrientes calientes o frías.
Tomando primero una estrella, un pimiento de mar. Sentir cómo el coral besa la superficie de mi mano para adherirse a mi cuerpo hasta que el buzo decreta el fin de la diversión.
Ví la lluvia desde abajo, truenos que atemorizaban a bandadas de peces de colores. Sentí la paz desde el silencio a tres metros de la superficie.
Quiero aprender a bucear.

sábado, septiembre 03, 2005

Conversación entre FIcus y mi msn mientras yo me duchaba:

Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
bichooooooooooooo
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
me tienes que mandar las otras dos canciones...track 2 y 3
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
ya tienes 2 microfans
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
houston, houston....aqui astronauta paquito.....
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
manden por cohete verbenero proximo abastecimiento.....los donuts san quedao duros
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
el astronauta pachi esta de paseo espacial......no hay manera de hacerle entrar en la nave.....se ha plantao fuera con un cartel..." euskal presoak...via lactearik"....y no para de gritar...reagrupamientooo
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
dice el comandante que a ver de quien a sido la genial idea de mandarnos a esta biologa para la mision....
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
desde que llego no para de decir que ella a venido aqui a rodar...ana y los siete pasageros....que es muy pedorra...no para de hacer posturas y de poner caritas....por cierto...decirles a los cirujanos de estetica que, las tetas que tan bien quedan en la tierra....en el espacio miran para arriba y a la astronauta ana obregon no se le ve el cuello
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
el astronauta jordi....es tan ahorrador que ayer lo enterramos por ahorrar oxigeno
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
mandaremos mas informes....aqui nave gorrion centenario....vivaspañaaaaaa
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
p.d. pidanle a mi mujer la cassette que llevo en el taxi...si...la del torito guapou y la de soy minero....ah...y dice el cocinero de la nave que nos manden lo de la lista de la compra....que nos va ha hacer unos parasitos espaciales al pil-pil rico rico.
Ficus...Vinos de Navarra....redios como estan!!! dice:
fin de trasmision.....hasta el proximo informe

miércoles, agosto 24, 2005

Hay veces que mi memoria, engañada por los fármacos, deja por el camino recuerdos simples e inmediatos. Como dónde he dejado las llaves que acabo de meterme en el bolsillo, dónde dejé mi dinero, conversaciones con ELLA. Frases completas e importantes. En mis vacaciones fui plenamente consciente de esto.
Una cabeza borradora que aniquila mi memoria a corto plazo.

Asusta. Si hoy olvido esto puede que mañana no recuerde muchas otras cosas igual de importantes, como las letras de mis canciones, algunos acordes, mi número pin, su nombre...

Me resigno a envejecer a mi ritmo. Asustan los huecos.

jueves, agosto 11, 2005

¿Cuántas personas habrán muerto ahogadas pataleando en el agua, cuando lo único que tenían que hacer era relajarse y flotar?

sábado, julio 16, 2005

Hay muchas maneras de decir "te quiero". Con la voz. Con los ojos, una sonrisa, gesto pícaro. En un susurro, al oído. Haciendo el amor. Remendando los pantalones rotos. Gruñendo por lo bajo por tal o cual tontería cotidiana que se arreglará con un abrazo.
Hay una anécdota que circula entre los técnicos de televisión, no sé si será cierta o no, pero me reí mucho al conocerla.
Un ayudante de producción, agobiado por las prisas , llamó al músico de su serie de televisión:
- Necesitamos la sintonía de cabecera en versión disco, para el mes que viene. Una canción de amor, el mensajero te lleva las imágenes. Y, un favor especial para el director. .. Van a hacer algo clásico mañana, ¿nos podrías componer una sinfonía para el ensayo de mañana?
Desde que comencé a trabajar se van espaciando más los posts, en mi gymkana de todos los días no tengo ni tiempo para pasar a visitar a los amigos.

viernes, julio 01, 2005

La música no es medible ni alcanzable. Se escapa entre los dedos, como las antiguas monedillas de peseta, como la arena en la playa en el cubo y la pala. Uno puede articular notas y tiempos y tempo e intensidad en el pentagrama. Atrapar el sentimiento entre cinco líneas. Que jamás logrará expresar todo lo que contiene con la claridad necesaria. Contaremos qué es piano, pero nunca daremos a entender la dulzura del blues en unos momentos, el desgarro del blues en muchos otros.
Por eso es tan difícil hablar de lo mismo cuando uno intenta explicar una canción. También por esto mismo existen tantas versiones como directores, como meses, como días de una misma composición. Mozart perpetrado por Luis Cobos (como para olvidarlo).
Pues bien. Hay dos tipos que entendieron muy bien el sentimiento escondido en algunas de mis canciones. Yo también pude entender sus letras, sus acordes y sus arreglos.
Y no paro de escuchar una y otra vez el resultado en el reproductor de mi CD.

jueves, junio 23, 2005

pensemos ordenadamente. pen se mos ordenada mente. despacio. pero sin pausa. pausas. ¿hace cuánto que no me tomo una pausa? días. meses. casi un año. despacio. pensar. crisis existencial. ¿crisis de lor treinta? o de los veintisiete. ¿qué más me da si no voy a vivir más de esta vida y no voy a poder comparar? decidir es ordenar. puede ser un buen comienzo. o exactamente: para llegar hay que elegir un camino. y yo sólo estoy buscando el mío. reconstruyendo nuevamente. empiezo a hartarme de convertirme en el ave fénix otra vez para resurgir de mis cenizas. me cuesta más cada vez. estoy vieja o cansada o desilusionada. bueno, puede que no. no nos pongamos derrotistas. ¿dónde estábamos? para poder llegar hay que elegir un camino. el otro día me sorprendí a mí misma diciendo que no me gustaría levantarme a los treintaycinco diciendo que me he equivocado de camino. como si simplemente por pensar pudiera acertar. como si no hubiera cambiado de vida ya tantas veces como lo he hecho. pero esto llega más allá.
Pensemos ordenadamente. Primero tengo que tratar de establecer qué es más importante en mi vida. Ordenar. Clasificar. Método.
Va a ser más complicado de lo que me esperaba.

viernes, junio 10, 2005

Tecleó con rapidez en el móvil: "Te quiero mucho, cariño, ha sido un fin de semana inolvidable" y envió el mensaje. Oh, oh. Si, lo que ella temía. Quería mucho a Ramón, pero el mensaje no era para él. Se trataba de un conocido al que le había alquilado el piso hacía unos meses por un módico precio.
Después de unos segundos de duda, arregló la situación.
Mensaje para Ramón: "Disculpa, el anterior mensaje no era para ti. Espero que recibas uno igual muy pronto".

miércoles, junio 01, 2005

Yo sólo quiero contar historias.
Si alguien me pregunta qué deseo hacer con mi vida, siempre respondo la misma frase, mi credo.
Cantar, componer, escribir, filmar, editar, soñar, equivocarme. La imperfección forma parte de mi vida.
No necesito contar grandes historias. No puedo ser la mejor contando historias porque es imposible competir contra Aretha, contra Ernesto Sábato, contra Amenábar, contra Calamaro (a veces), contra Lorca, contra Unamuno, contra Hitchcock, contra tus sueños.
No puedo cumplir tus sueños. Sólo los míos.
Y los míos son sólo contar mis historias.

martes, mayo 31, 2005

El tiempo vuela... Y mis miedos tienen nombre. El médico rectifica por carta, aunque tuviera la oportunidad de hablarme a la cara la semana pasada.
Esta experiencia me ha servido para muchas cosas. Para darme cuenta de quién está conmigo y quién hablaba en alto para que los demás escucharan (y se ha quitado de enmedio para hacerme un gran favor según su retorcida visión de la vida). Para ser consciente de que el ir tan rápido no quiere decir que llegue a ningún sitio. Para disfrutar los momentitos de vida regalada. Qué feas las orejotas del miedo.
Para preguntarme por qué yo no tengo esclerosis múltiple y otros sí. Para preguntarme y dibujar cien mil veces mi diagnóstico, posiblemente impreciso, como la medicación que recibía hace ya más de un mes. Para agradecer cada minuto sin músculos tensos, boca torcida, gesto indisimuladamente doloroso en el orgullo.

domingo, mayo 22, 2005

Mi abuelo últimamente anda de un humor de perros. Ha perdido un 95% la vista de un ojo y casi un 85% del otro. Los médicos tampoco están dando muy buenas perspectivas de futuro, después de muchos meses de tratamientos dolorosos y largos.
De vez en cuando se sonríe. Mira a mi abuela y dice: "Pero qué guapa es mi María".
Me pregunto cómo debe de sentirse uno fijando en la retina la imagen de alguien a quien no volverá a ver jamás. Tras más de cincuenta años juntos.

sábado, mayo 21, 2005

Cuando llegué a la capital me acostumbré a viajar en metro. Por la novedad. Y porque, he de reconocerlo, tengo cierta habilidad para perderme. Las estaciones no cambian de lugar, pero a lo largo de una calle existen gran número de paradas de autobús. Además en cada estación encontraba un plano de la zona, que siempre me ayudaba a situarme un poco mejor. Era por aquel entonces, recién venida de una ciudad en la que si preguntaba cómo se llegaba a una dirección concreta, la gente me miraba mal. Cuando aún no sabía que Madrid es tan grande que la mayor parte de los madrileños suele perderse fuera de su barrio, por lo que es frecuente que pidan ayuda para localizar lugares. Otra cosa es que quien les ayude lo haga con más o menos mala leche.
Por eso el metro se convirtió en uno de mis mejores aliados.
Lo asocio con olores, Plaza de España, donde se infiltran los aromas del chino del subterráneo. Con tiendas, FNAC, Callao o Leturiaga, Ríos Rosas. Con el sabor del miedo al examen en Ciudad Universitaria, cuando un músico callejero tocaba estupendamente bien la guitarra todas las mañanas. Con las caricias del domingo por la mañana recién salidita de Chueca, de Medea, en Antón Martín. Con las amargas despedidas de la estación de autobús de Méndez Álvaro, de aquel amor veraniego que duró hasta noviembre. Con los colores chillones, las poses histriónicas del orgullo gay que siempre sale de Retiro. Con la ilusión bajo el brazo, un guión en la cabeza a punto de reunirme saliendo por Arturo Soria. Con tocar en los vagones camino a Usera, mientras un segurata casi nos agarra por el cuello mientras los concurrentes nos miraban asombrados porque no pedimos monedas por brindarnos un ratito de su tiempo.
Con la sonrisa de oreja a oreja, la mirada en las nubes, después de la primera noche a su lado. Saludando al estadio del Rayo, enfrente de la estación de Portazgo.

domingo, mayo 15, 2005

El hombre se escudaba tras su periódico, sentado en el asiento del vagón de metro. De vez en cuando se ajustaba las gafas con la mano derecha, que se resbalaban por el sudor que caía abundantemente por su frente. En la siguiente parada entraron dos niñas de apenas diez años, con el uniforme escolar y una pesada mochila en sus hombros. Pude sentir la excitación del hombre.
Miraba a una de las niñas mientras ésta se acercaba para ocupar un asiento cercano. El hombre observaba de arriba abajo a la chica, fijándose en los pechos incipientes, la faldita, adivinando sus braguitas de colegiala con un gesto baboso.
Carraspeé, conteniendo mis ganas de sacudirle un puñetazo al pedófilo. El hombre se agazapó tras las letras grandes de su periódico, encogiendo como si no existiese en el vagón. Lo estuve vigilando hasta que las niñas salieron en su parada, camino al colegio, al examen del que hablaban en voz en alta.

martes, mayo 03, 2005

La gente cree que grabar en un estudio es una experiencia divertida. Tampoco me extraña, con todos los extras de DVDs que nos venden la imagen de caras sonrientes tras amplis y micrófonos. Nadie sabe aquello de escuchar la misma canción cien veces seguidas, las broncas porque algo no cuadra o alguien se imaginaba la melodía de manera diferente. El malestar de muchas horas de trabajo seguidas. Y el reloj. Siempre el reloj. Minuto a minuto uno va escuchando las monedas caer desde tu bolsillo al del técnico del estudio. Al principio muy despacio, todo debe de quedar perfecto, hasta al final, en el que ya nadie está de humor para discutir. Cuando descubres que elegiste el lugar equivocado para grabar. Que la guitarra continuará sonando igual de metálica que al inicio, porque el técnico no sabe, no comprende, cómo hacerlo mejor.

Gracias a Paco y a Marko mi percepción de las grabaciones ha cambiado notablemente. Gracias a los dos.

jueves, abril 21, 2005

Un breve lapso de tiempo para encontrar trabajo, correr por la mañana a mi puesto, correr a comer a casa de mi abuela, tomar bus de vuelta a mi ordenador y mi teléfono, correr al master, correr a casa y correr a la cama.
Siento que corro pero que no avanzo a ningún sitio. Puede que sea la medicación, que me cansa y me atonta.
Puede que simplemente tenga que esperar a acabar el master para que mi vida deje de ser una gymkana permanente.
Puede que tenga la regla y, pese a los anuncios de compresas, me sienta cansada, dolorida y poco orgullosa de ser mujer.

viernes, abril 15, 2005

Entre bostezos vierto la leche en mi café amargo. Me siento ante las noticias de la tele con cinco galletas en la mano. Mojo la primera. Por casualidad la miro. Mierda. Tiene una forma diferente a las demás, con una carita dibujada. ¿Y si he estado a punto de comerme el comprobante de un premio maravilloso de estos de sueldo para toda la vida? Seco a toda prisa la galleta, imaginando mi piel tostándose por el sol en las playas del Caribe. Corro a la caja de galletas, tirando por el camino una lata de tomate, un brick de leche, varios sobres de sopa precocinada.
Pero no.
La caja no habla de promociones. Ni de sueldos para toda la vida, ni de coches fantásticos y la arena del Caribe pasa a ser la del borde de la piscina municipal repleta de niños y abuelas del barrio.
Observo que el dibujo de la galleta aparece varias veces repetido, pero siempre he estado demasiado dormida como para apreciarlo.
Remojo mi galleta seca en la taza y me como los sueños de premios disueltos en el café amargo de todas las mañanas.

jueves, abril 14, 2005

Tiene tres años. Desde los dos ya consigue sacar y cruzar el campo de tenis entero, por encima de la red. Protege a los niños pequeños en la guardería. Su profesora le llama Don Miguel, porque cada vez que ella da una explicación en clase, él le dice que lo hace muy bien y le da las gracias.
Hace unas semanas le vi con un moratón en la cara.
- ¿Qué pasó Micky? ¿Te has peleado en el cole?
Él negó con la cabeza.
- Tenis.- dijo encogiendo los hombros como expresando: "gajes del oficio".

miércoles, abril 13, 2005

A veces me despierto temprano, sólo por el placer de verla dormida, reaccionando lentamente a mis caricias.

domingo, abril 10, 2005

El profesor se preguntaba, con toda la razón, qué pintaba yo en su clase. Jamás me había visto en ella, salvo el año pasado, cuando le entregué la ficha. En junio del año anterior había leído mi examen y, pese a mis reiteradas ausencias, había escrito un notable en las calificaciones finales.
Allí estaba yo. Con el notable en mi expediente de una asignatura a la que jamás había asistido y un año después no me perdía una hora de su farragosa literatura.
El profesor jamás se fijó en la chica morena de ojos azules a la que yo acompañaba como un perrito faldero.
Sí, es una de las idioteces que se hacen por amor: asistir a una clase coñazo que ya has aprobado sólo por el placer de mirarla.
¿Y vosotros? ¿Qué tonterías habéis hecho por amor?

martes, abril 05, 2005

Éramos seis y jamás debimos de entrar legalmente en el coche. Pero lo hacíamos. De vuelta a casa de una universidad castradora mental y sexualmente en la que la Historia Universal se estudiaba como los buenos y los malos, en la que memorizábamos la designación papal de la Edad Media gracias a un cura del Opus Dei. En la época en la que escribía en mis exámenes que la homosexualidad es mala por el relativismo social cuando me deberían de estar enseñando Sociología.
Pero salíamos de clase los seis y nos subíamos al destartalado Opel Corsa de Xabi. A mí me tocaba en la parte de atrás, entre otros dos estudiantes, con la guitarra desenfundada, ejerciendo de reproductor musical. Detrás, en el espacio de maletero, se encontraba el espacio de Montañés, cuya melena nada tenía que envidiar a los Jackson Five.
Muchas veces equivocábamos el camino, simplemente por el placer de estar juntos los seis, siete con la guitarra. Casi provocamos un accidente el día en el que cantando un estribillo grité demasiado, asusté a un pobre camionero que desvió la atención a nuestra extraña estampa y estuvo a pundo de pegársela contra otro coche.
Recuerdo aquellos años con una sonrisa, aunque hace tiempo que no tengo noticias ni de Xabi, ni de Montañés, ni de María, ni de Silvia... A la otra María me la tropecé un día en la FNAC, cuando se encontraba de visita en Madrid, que me miró con sorpresa y apuntó mi teléfono en su paquete de cigarrillos. Pero no me ha llamado.

domingo, abril 03, 2005

Claro que ha merecido la pena este año.
Comencé a escribir para forzarme a cierta rutina, para lograr expresar sentimientos de una manera más o menos obligada.
Y acabé quedando con bloggers, conociendo otras vidas que se abrían al ciberespacio como yo.
Me he sentido consolada, acompañada de voces anónimas que me leen muchos días.

Y ya vale de ñoñerías.

miércoles, marzo 30, 2005

Cumpleaños feliz!!!! Cumpleaaaños feliz!!!!
el día 28 mi blog cumplía años. no he podido celebrarlo como es debido porque la semana pasada mi hemicuerpo derecho proclamó nuevamente su independencia y ni siquiera me marché de vacaciones.
el día 28 lo pasé haciendo "las doce pruebas de Asterix" en el hospital, subiendo y bajando plantas para conseguir impresos de pruebas, impresos de citas con médicos que me remitieron unos especialistas que me remitirán a otros especialistas. una locura vaya. casi dos meses de rebelión y la ONU no actúa frente al agresor, los médicos no actúan. dudan entre dos enfermedades (ninguna la que me diagnosticaron al salir del hospital) y cuando me ingresaron hubieran tardado quince minutos en hacerme la prueba que se demora tanto.
así que hoy no estoy de humor para soplar velitas y hacer balance del año de bloggera.

jueves, marzo 24, 2005

- No me puedo creer que saquen a una chica de nuestra edad hablando de la merluza con la que alimenta a sus niños.
ELLA me mira sonriendo de medio lado. El siguiente anuncio me despierta de mi ensimismamiento.
- O ya estamos en esa edad...
ELLA responde con una risa.
Mierda.

martes, marzo 22, 2005

Entre Madrid y Pamplona, en autobus, existe Soria.
Una cafetería destartalada, sucia, cara, de bastante mal servicio. Con unos baños que harían languidecer al yonki de "Trainspotting".
Desde hace años yo aprendí que cerca de las estaciones de autobuses siempre hay bares que merecen la pena. Uno de ellos era el "Tú y yo". Lo regentaba la señora María, una abuelita que cuidaba de todos sus clientes como si fuésemos sus nietos. Siempre con torreznos calentitos, tortillas recién hechas y una sonrisa para el viajero recién llegado. Con esa amable austeridad castellana. Entrar en el "Tú y yo" siempre me recordaba a abrir la puerta en casa de mis abuelas, en casa de mi madre, en un lugar familiar.
Soria paso de ser una parada obligatoria a un verdadero descanso en el viaje.
Recuerdo que le intenté sacar una foto a la señora María en uno de mis fallidos intentos por retratar la realidad en 35 mm. Ella no me dejó hacerlo. Dijo que salía más guapa en el periódico, en el recorte que me regaló. Y era cierto.
En el viaje de vuelta leí la historia de María, de su nieto muerto en un accidente de tráfico, de los años que llevaba abierto el establecimiento. Sentí traerme conmigo un trocito de María.
Pero un día regresé a Soria con mi mochila azul a cuestas y me lo encontré cerrado. el cruasán con leche de la cafetería de la estación me supo amargo.
En el siguiente viaje reabrió el "Tú y yo". Con mucha más luz, una tele enorme para ver el fútbol y gente. Todos los clientes que antes no visitaban a María.
Aún no me he atrevido a preguntar qué fue de ella.

(Me marcho a ver el "Tú y yo" y a mi familia hasta la semana que viene, pasadlo bien en mi ausencia).

lunes, marzo 21, 2005

El AX estaba repleto de gente. Mi hermana, tres de sus amigas y yo, vestidas para la ocasión, cantábamos a todo volumen. Veníamos de una fiesta de un colegio mayor de chicos. Una de estas absurdas en las que acababan las novatadas y regaban a los novatos con todos los cubatas de los veteranos mientras perpetraban una canción.
Recuerdo que no había bebido ni gota, pero me confundí en una rotonda. Había una misteriosa valla que siempre había recordado cerrada en mis trayectos con el coche y esta vez se encontraba abierta. "¿Lo intento por aquí, chicas?", "Sí, hay como una placita en la que puedes dar la vuelta".
Entramos a baja velocidad y procedemos a hacer el giro. De repente gritos. Un guardia civil corriendo por detrás y otro que se nos abalanzó por delante.
- Señorita. Carnet de conducir y documentación de todas ustedes. - Como en las pelis, el tipo tenía una linterna.
- Disculpe, ¿Qué he hecho mal?
- ¿No sabe donde está? .- suspiró profundamente.- En la Moncloa.

viernes, marzo 18, 2005

Escucho a todo volumen el "Marica tú" de los Morancos.
Si uno se para a entender la letra habla de mucho más que de fiesta y pluma gay.
Me pregunto a cuántas personas puede haberles cambiado la vida esa canción.
Aunque teniendo en cuenta que el mundo no es como era cuando yo tuve que asumir mi homosexualidad puede que se quede en una simple anécdota.

domingo, marzo 13, 2005

Al principio son sólo unas horas. Entonces es relativamente sencillo arreglarlo, basta con tomar la agenda telefónica y marcar el número una vez que se ha recuperado la calma.
Cuando transcurre el primer día tampoco urge todavía. Incluso si el inicio se ha producido en un fin de semana, la sensación de paz perdura hasta el lunes, martes, no más.
Cuando los días se convierten en una semana, el vacío comienza a apoderarse de la memoria. Se hace más incómodo preguntar "cómo estás", "sé que estás jodida". Sobre todo cuando tras las semanas las noticias muestran que ha habido recaídas, dolor, miedo.
Al mes la situación es insostenible. Ya no se puede caminar hacia delante y marcar el tan olvidado número para mostrar interés. Puesto que es evidente que no es real. Las manidas excusas de la falta de tiempo cotidiana, de los pequeños problemas domésticos, del estrés en el trabajo no sirven en un plazo tan largo. En realidad se ha elegido caminar hacia atrás, sin girarse del todo, sin una disculpa. En realidad uno se ha convertido en un cobarde.
Y eso sí que es difícil arreglarlo.

viernes, marzo 11, 2005

Hoy es un día triste en Madrid.
A estas horas nos despertábamos con las mismas imágenes que seguro ahora se emiten en todas las cadenas.
Hace un año nos dimos cuenta de que no éramos inmunes.
Ha pasado un año, pero aún persiste el desconcierto, la inquietud y la indignación en los ciudadanos.
A estas horas Aznar proclamaba que era ETA. Supongo que si él pudiera echar hacia atrás ahora mismo se estaría comiendo sus propias palabras.
A estas horas muchas personas estaban buscando a familiares y amigos sin resultado. Comenzaban a cobrar consciencia de que ya habían pronunciado sus palabras de despedida, de que quizá esa pequeña bronca en casa iba a ser la última, de que las promesas de futuro serían recuerdos.
Ha pasado un año de múltiples errores de Estado y aquí nadie ha explicado nada. Los políticos persisten cobrando su sueldo, simplemente se señalan los unos a los otros, cuando todos han sacado tajada del 11M.
La asociación de familiares no va a participar en la fantochada rememorativa.
Hace meses que quitaron las velas, los cuadros, los dibujos, las pancartas de Atocha que muchos ciudadanos depositamos en memoria de las víctimas. Eso sí era un acto de recuerdo.
...
Hoy es un día triste en Madrid.

martes, marzo 08, 2005

Sonrío. Con la fuerza de mi debilidad. Vivo. Con la consciencia de mi mortalidad. Absorbo aire a bocanadas profundas, contaminadas, pero repletas de oxígeno. Ya no agradezco los segundos, los vivo. Ya no recuerdo, sino que trato de conservar el presente y hacer de mi futuro un pasado mejor.
Muchas gracias a todos los que habéis estado ahí. Conseguísteis la sonrisa. Unos vestidos de payaso, otros escuchando las penas, otros simplemente pasando a saludar. Muchas gracias.

lunes, marzo 07, 2005

Nos conocimos en la asociación. Mirada al frente, decidida, se presentó sin tapujos, aunque era la primera vez que ella pisaba el despacho. Sonreía con los ojos. Su nerviosismo se transmitía a través de sus modos de conversar. Borde pero cercana. Simpatía pretendidamente enfadada.
Aquella noche salimos todas las recién llegadas por chueca y la envenené con un chupito de TNT (absenta y whisky) en el Gris. Desde aquel día ese grupo sufrió múltiples mutaciones, desavenencias, amores, desamores, como en todo grupo de amigas que se precie.
He pasado meses sin saber de ella, ni ella de mí. Pero a ratos echo de menos esa bordería amable que tanto la caracteriza. Que me acaricia la cabeza con cariño cuando nadie mira para que no se sepa que me quiere. Que me cuida en la distancia.
Esa jodida cabezota que ha pasado mucho miedo estos días y cuenta su historia como si hablase del tiempo.
A veces me dan ganas de llamarla para darle las gracias y decirle todo lo que la quiero (como amiga, ya se entiende). Pero sé que si lo hago me llamaría ñoña. Porque ya lo sabe.

sábado, marzo 05, 2005

Con todos ustedes, la séptima u octava ola de frío invernal...
¿Por qué no lo llaman simplemente invierno y que, por tanto, hace frío?

viernes, marzo 04, 2005

Mi agenda telefónica es una visión desordenada de mi vida. Desordenada porque ordena alfabéticamente aquellos números que introduje de manera secuencial.
En ella encuentro números de personas a las que no recuerdo "Carlos batería", "Ana Burgos"... Por mi imprecisión a la hora de etiquetar nombres, de etiquetar momentos, que llevan a reflexiones del tipo "¿Quién será Lucía?". A veces me he equivocado y he llamado a nombres similares que correspondían a personas que yo no reconocía, que no me reconocían. Existen números que marcaba con frecuencia. Números que olvidé e intento recordar. Números que quiero olvidar pero mi subconsciente recuerda claramente.
Nada más significativo que retirar a alguien de la agenda del móvil con un movimiento brusco con el pulgar derecho, suspiro de enfado. Como expulsar a alguien del messenger.
Y ahora paso adelante y atrás toda mi agenda telefónica. Encuentro gente a la que echo de menos, gente a la que hablo frecuentemente y gente con la que es incómodo hablar.
Como cuando te tropiezas con amigos que hace tiempo que no frecuentas, que se convierten en una agradable sorpresa y logras hacer de esos quince minutos un resumen rápido de los acontecimientos más importantes de lo que se perdieron en tu vida. O sueltas un "va todo muy bien"con una sonrisa fingida pensando en lo incómodo de la situación.

jueves, marzo 03, 2005

Como decía mi tía Tere "hagamos planes para destrozarlos".
sOÑEMOS
Sin miedo al fracaso.
Sin limitaciones en esta lluvia de ideas de futuro.
Aunque luego la realidad nos imponga sus fronteras.
Aunque no los cumplamos.
Porque somos aquello que quisimos ser.
Pese a que muchos planes se destrozaran.
Pese a que lo que quisimos ser no se parezca mucho a lo que imaginamos.
Pese a que llegar no es tan importante como el camino andado.
Elige con cuidado, porque tu tiempo es finito.
Porque puedes desarrollar todas las habilidades, pero no todas son necesarias.
Porque no todo el mundo es como parece. Las relaciones, como las personas cambian, están vivas. Y eso no siempre es necesariamente bueno.
Elige con cuidado, pero puedes retornar al comienzo cuantas veces lo necesites. Siempre alguien volverá contigo para acunarte, empujarte.
No tengas miedo a soñar.
Pero define exactamente qué es lo que te lleva a buscar ese objetivo. Porque quizá estés buscando aquello que ya tienes.

miércoles, marzo 02, 2005

Me han regaldao un cristal ball. el olor me recuerda a cuando era niña, hinchando pompas de plástico verde, azul y rojo. Las formas indefinidas. Siempre con una clara intencionalidad de hacer un corazón, una pelota, pero dependiendo de la suerte y de la fuerza al expulsar el aire, la forma se convertía en algo indeterminado que podía ser más o menos manipuladamente aquello que soñábamos al soplar. Consistía en soplar, remendar, tapar los agujeros por los que se escapaba el aire.
como con la vida. como con las ilusiones. imaginar, soplar, descubrir que no era como uno creía, remendar, tapar agujeros para que no se deshinchen.

domingo, febrero 27, 2005

Ayer por la noche mi mano derecha decidió agarrarse al móvil. Decidió por su cuenta perder fuerza. Mi hombro derecho se agarrotó como en el hospital, recordándome que no estoy tan a salvo como me creía.
He decidido comenzar a aprender a usar la mano izquierda para más cosas de las que la empleo.
Sólo espero que mi rebelión se ciña a mi hemicuerpo derecho.

viernes, febrero 25, 2005

El tipo se quedó con un palmo de narices. Estaba acostumbrado a que lo dejaran en noches de invierno como esas, en bares llenos de humo, con baños donde prolongaba la relación más duradera que había mantenido a lo largo de sus treinta y cuatro años. Pero no de esa manera.
- No quiero volverte a ver jamás. Eres un niñato.- dijo ella antes de marcharse.
Él hizo amago de no sentir, pero algunos del bar sonrieron ante la noticia. La chica de diecisiete años se largó con la cabeza bien alta del local. Menudo carácter.
La noche siguiente a la que ingresé en el hospital un amigo de mi tía fue a urgencias con los mismos síntomas que yo. Sólo hubo una pequeña diferencia. Él sí fue diagnosticado de esclerosis múltiple.

martes, febrero 22, 2005

¿Qué sería de las obras públicas sin los jubilados, que vigilan la evolución diaria y cuantifican en pesetas el coste de cada movimiento de los obreros?
¿Qué sería de mí sin un poquito de miedo, de pena negra para lanzarme a escribir canciones, incoherentes, jamás escuchadas en la radio, pero al fin y al cabo mías?

domingo, febrero 20, 2005

Me comentan diversas fuentes médicas familiares que el 80% de los casos que llegan a los neurólogos acaban apellidados "sin causa conocida" y que lo más probable por mis síntomas y la duración de la afección es que fuese un virus. Uno de esos bichitos cabrones que no aparecen en las analíticas y que se instauran a veces en los lugares más inapropiados.
Ahora agradezco haber esquivado a cámara lenta, como Matrix, enfermedades mortales, enfermedades degenerativas, enfermedades que no tengo.
Recuerdo cuando se me paralizó la mitad del cuerpo (salvo la cara y los deditos del pie derecho) durante un cuarto de hora. Mantuve la calma y al finalizar el episodio me levanté a observar la plaza de Cristo Rey desde mi ventana. Luces amarillas, rojas ajenas a mis miedos.
Ahora agradezco cada movimiento de mis dedos, la fuerza de mi mano derecha, la posibilidad de caminar a mi antojo, cada día menos somnolienta.
Sí, ELLA y yo hemos pasado mucho miedo. Pero ayer nos abrazamos admitiendo por fin, que lo peor ya había sucedido, que las desgracias cotidianas que nos quedan no rompen abruptamente ninguna vida.
Esta noche hace una semana en la que logro controlar todos mis músculos sin problemas.
Pero estos quince días me han enseñado mucho sobre la paciencia, la impotencia, la gente que realmente ayuda cuando se la necesita (los que no arman barullo pero saben sujetar a tiempo) y sobre todo, aquellos que sufren con dolencias que ignoraba. Con afecciones ignoradas por el resto de seres humanos y permanentes.

sábado, febrero 19, 2005

Desaparecen las pastillitas de la mañana y ya disfruto de unas horas de lucidez.
Me comentan amigos que puede que jamás se sepa qué fue, que puede que jamás se repita.
Me lo cuento a mí misma muchas veces al día para creérmelo.

jueves, febrero 17, 2005

A veces necesito releer los sucesos del blog para reconocer aquello que sucedió.
TAC normal. Resonancia magnética normal. Electroencefalograma normal. El fantasma acecha, pero no atenaza, asusta a ratos sin dejar huella dolora. SAlvo episodios paroxísticos de etiología desconocida. Que supone no poder mover la mano derecha a ratos. Que supone una contracción de mandíbula que descarga lágrimas por lo imposible del movimiento, como una mano que empuja más allá de lo posible en el músculo.
Miedo.
Miedo a dejar de caminar cuando se me paraliza medio cuerpo y la enfermera asustada me consulta si llamar al médico de madrugada. Miedo ante un neurólogo estúpido, rodeado de un aura divina que diagnostica una enfermedad psicosomática, que me remite a otro especialista, que me remitirá a otro especialista.
Nadie tiene en cuenta el miedo.
El miedo de mi familia. El miedo a no poder tocar la guitarra de nuevo.
Entonces surgen enfermedades en quienes nadie pensó, enfermedades que esquivo involuntariamente a cámara lenta, como las balas de Matrix: cáncer, esclerosis múltiple, esclerosis infecciosa, hemorragia cerebral...
Debo parecer una necia por no agradecer a la divinidad existente multitudinariamente adorada por no padecer estas y otras múltimples desgracias. Cuando sí cada día agradezco abrir los ojos con unas horas para disfrutar de mi tiempo, aunque sea taladrado por las limitaciones de una medicación que me tambalea cuando me levanto, que me impide pensar con claridad a ratos, que me mece arriba y abajo en un estado de ánimo que roza la esperanza y la desesperación.
Sé que poco a poco voy a ir mejorando. Me retiran la medicación en diez días.
Pero nadie promete que esto no vuelva a suceder. Supongo que es parte del proceso vital, ser consciente de que una deja de ser indestructible para formar parte de un entramado de células, órganos vitales y múltiples afecciones, bien o mal tratadas
Sólo me hubiera gustado un poquito más de humanidad Sr García Ruiz, neurólogo de la Fundación Jiménez Díaz. No tengo esclerosis múltiple y moriré de otra cosa, pero sus palabras han contribuido a gran parte de mi desazón. Las formas duelen a veces tanto como el fondo.

lunes, febrero 14, 2005

He estado cinco días en el hospital.
He pasado mucho miedo.
Nada grave.
Ya os iré contando.

jueves, febrero 03, 2005

Ayer en clase de finanzas sentí un loop de batería acompañado de bajo y teclado. En mis apuntes escribí:
Un dolor de cabeza
me despierta
ayer terminó
la fase de autodestrucción
Camino al baño
entre botellas vacías
de la fiesta
Piso un cuaderno con ideas
que alguien olvidó
La resaca atenaza la razón

Ya fui y volví y no recuerdo
cómo escaparme de aquí
ya fui, volví y no te encuentro
tan sólo tu hueco.
Escapar de aquí.

Las piernas no responden
como deberían
los recuerdos se entremezclan
recuerdo una voz extraña
que me decía suave y clara
"ven a dormir conmigo"
"iré a dormir contigo"
y fui y volví
el alcohol atenaza el temor.

Murmurando notas en mi cabeza cuando nunca aprendí a escribir solfeo (y en momentos como este sería muy útil poder escribir la música de mi cabeza).
Me he dejado el Mp3 en casa, no tengo grabadora. Idea.
Llamo a mi número fijo y me dejo un mensaje de silbidos indescifrables en el contestador.

Es la segunda canción en una semana. No sé cómo se ha disparado el instinto creativo, pero parece que la escenita del campo de batalla de hace unos días ha acojonado a la musa, que me visita con mayor frecuencia ahora.

sábado, enero 29, 2005

No deberían enseñar la palabra felicidad. Toda la vida buscándola, toda la vida intentando reconocerla en cada momento y jamás nos explicaron cómo encontrarla.

Mi abuelo, en un arrebato de furia contra el mundo. Nada grave.

viernes, enero 28, 2005

Me siento alivida. Ayer, a la vuelta de una reunión, comenzaron a juntarse palabras de manera espontánea. Se dibujaron frases en mi mente. Todo cobraba sentido, puesto que por fin descubrí el tema de lo que canto en la segunda de las canciones sin letra.
Fue tan sencillo como abrir la puerta de casa, abalanzarme sobre un boli y escribir de corrido la nueva letra.
Ansiedad 4- E 2.

miércoles, enero 26, 2005

se me olvidaba un pequeño detalle. Ha vuelto.
Cómo no escribir una letra
La presión me atenaza. El productor a la escucha y exige cinco temas, cinco singles para una grabación de presupuesto elevado, que no ilimitado. Esta mañana intento dar letra a tres temas sin letra que se rebelan en el fondo del armario. Saco la guitarra. La aporreo. Por favor, sinónimos de miedo, de silencio, de deseo, decir follar con elegancia aunque salgan obscenidades que rimen en a. La presión me atenaza y escribo palabras encadenadas sin sentido. Trato de echar mano de recuerdos desdibujadois en cuadernos viejos. Guardo la guitarra. Escucho versiones sin letra. Trato de concretar sílabas que cuadren con los golpes de voz de las grabaciones, esta vocal no me permite subir el tono.
La presión me atenaza. Leo los cuadernos y río y lloro con recuerdos de personas con las que ya no me hablo. Me despierto a ratos en un febril intento de organizar ideas en diez documentos de word sin sentido basados en lo más brillante que escribí hace años, en los cuadernos.
Saco la guitarra. La guardo. Junto letras, palabras. Emborrono hojas por el suelo. Busco un café en la cocina. Escucho otros grupos, intento recordar qué dicen las letras de los demás. para qué sirven las letras.
Canto al amor, a personas admiradas, al desamor, a los muertos, a los sueños al desengaño. Está en tono mayor pero es triste, amarguemos el final en la última estrofa.
Y de repente brilla algo en mi cabeza. Lo veo claro. Tan sólo encontrar el modo de expresarlo. Persigo a la musa por la habitación, a lo largo de la calle, el barrio, la ciudad entera. Pero la muy puta siempre se me escapa.
Me marcho enfadada de mis veinte metros cuadrados para que me de el sol en la cabeza.
Regreso al cabo de un rato. El campo de batalla plagado de cuadernos abiertos, hojas rotas, bolígrafos. La guitarra me mira asustada, incrédula, desde el sofá.
Pero la búsqueda de la musa ha dejado unos rastros emborronados en una hoja y se parece levemente a aquello que vi tan claro hace una hora. No es perfecto, la perfección no existe en este mundo, pero sí es aquello que sentí en ese momento.
La presión me atenaza un poco menos.

lunes, enero 24, 2005

El mundo se rige por las normas del miedo. Miedo a estar sola. Miedo a morir. Miedo a no llegar a fin de mes. Miedo a tener demasiado dinero. Miedo a olvidar las cosas importantes. Miedo a caerse (después miedo a levantarse). Miedo al vacío. Miedo a aprender demasiado despacio, a aprender demasiado deprisa, a no aprender, a perder la espontaneidad. Miedo a ser joven, viejo. Miedo a la inexperiencia. Miedo a la experiencia. Miedo a tener, a perderlo, a ganarlo, a no ser suficientemente bueno para merecerlo. Miedo a las oportunidades. Miedo al silencio. Miedo a hablar en exceso. Miedo a ser comprendido. Miedo a ser demasiado claro. Miedo a los plazos del banco. Miedo a que el cielo caiga sobre la cabeza.
Todo se relaciona con la culpa (sutil instrumento de control que nos inculcan en sociedades de orientación cristiana). Todo se relaciona con sentirnos torpes, estúpidos.
Y acabamos culpables de ser cobardes por no preguntar a tiempo con tal de no parecer tontos.

sábado, enero 22, 2005

Esto es de lo mejor que he leído últimamente. Besazo a Onthe (ahora NumberNine) que está pasando una mala y fría época al otro lado del charco. Aunque la muy perra va a conocer en unas horas a las nenas de The L Word.

jueves, enero 20, 2005

Ayer me sorprendió leer una nota en un coche aparcado justo delante de la salida de un aparcamiento de un chalet. La acera frente al aparcamiento estaba rebajada y pintada de rojo y blanco. "Cuando pague por la placa municipal yo dejaré de aparcar aquí", decía la nota.
Hay que tener muy mala leche para hacer eso.
Esto me recuerda a una anécdota en Pamplona. En una de las calles del centro sólo cabía una línea de coches aparcados que, por una extraña regulación, se situaba cada semana a un lado de la calle. Las semanas impares al lado izquierdo, las pares al derecho. Un vecino tuvo una trifulca con una aparcacoches por una multa que consideraba injusta y, el domingo a las doce y un minutos de madrugada, ya en lunes, cambió su coche de lado. Según regulaba la legislación de tráfico en la calle. No podían multarle, porque seguía la ley. Fue muy divertido ver a la grúa cambiando de lado a todos los coches a lo largo de la calle.

domingo, enero 16, 2005

- De veras que no es igual la música que se escucha para planchar que la música para limpiar.
La chica asintió tomando mentalmente nota del asunto. Al día siguiente se presentó con dos cintas, tituladas "música para planchar" y "música para limpiar".

Estoy elaborando un recopilatorio para levantarme por las mañanas sin lágrimas. "Música alegre para días triste". ¿Sugerencias para mis grabaciones?

viernes, enero 14, 2005

Por amor al comercio voy a cruzar ese puente
por amor al comercio voy a cuidar de este dolor...
(esclarecidos)

Hoy el mundo parece menos gris a ratos, depende de la música que acompaña en el metro, del sol que acaricia mi piel por la calle. De la montaña rusa que me alza y me estrella contra el suelo. Del sabor del chocolate con capuccino. De las charlas amables.
Ahora tengo tiempo para pararme a admirar aquello que sucede a mi alrededor. Tengo tiempo de ver las estrellas sin angustia sobre edificios majestuosos que apenas observo en mis trayectos cotidianos. Puedo disfrutar de mi momento de hipersensibilidad sintiendo la subida al estribillo de "She has no time" de Keane.

Voy a cuidar de este dolor con mucho cariño, pidiendo los abrazos que necesito, aislándome de los discursos tristes, dejando que el sol y las sonrisas sanen la herida.

jueves, enero 13, 2005

Se ha ido. Cabalgo entre el alivio y la desesperación. Porque las paredes hablan de ella, los libros me cuentan anécdotas, su olor aún no se ha ido de la casa. Sigo caminando en el abismo de preguntas sin respuestas (a punto de naufragar este sábado en islas exóticas), entre miedos, recovecos que parecían cuevas.
Duele. Pero ya obtuve en otras ocasiones el mapa de este dolor, sé navegar por él. Sólo cuestión de tiempo. Algún día me levantaré con las cuestiones resueltas. Y, como siempre, será demasiado tarde.

lunes, enero 10, 2005

Frases de la semana:
- Se me está regenerando el himen (mi amiga Cris, que anda muy necesitada).
- Para llegar a ser un canalla sólo me falta beber y estar con muchas chicas (mi amigo Paco, en un intento por convertirse en quien no es).

viernes, diciembre 31, 2004

Hace no demasiados años me compré un cuaderno en blanco. Anoté en él todo aquello que quería cumplir en mi vida. Mi cuaderno, repleto de viajes que no hice, repleto de personas con las que ya no hablo, repleto de canciones en las que ya no creo, se perdió en uno de los cajones de mi cuarto en Pamplona.
Pero pese a todo, de vez en cuando anoto una raya mentalmente en esas hojas que memoricé de tanto manosearlas. Y aún sigo anotando sueños. Por si se cumplen.
Veremos qué nos depara este año en blanco.

jueves, diciembre 30, 2004

Recuerdo la navidad como era antes. Las horas interminables antes de recibir la llegada de los reyes, y años después la del intruso vestido de rojo con su trineo y sus renos. Mi hermana dando botes en la cama. "¿Ya es la hora?". "No, son las cuatro". Noches de desvelo.
Recuerdo la navidad como era antes. La plaza mayor repleta de gente histérica peleándose por las piezas de los belenes. Nosotros eligiendo un rey mago que alguien había perdido el año anterior. Los rituales del belén, del árbol, de la lista a los reyes con la letra temblorosa de quien aún aprende a escribir.
Ahora las navidades se han convertido en un cúmulo de rituales que perdieron su sentido hace mucho tiempo. Me gustaba más como era antes.

martes, diciembre 21, 2004

Es como mirar al vacío en lo alto de un acantilado. Que puedes imaginar cómo te sentirías al caer, pero nunca caes para valorar si es como lo habías imaginado. Y de repente sucede. Pronuncias las palabras que latían con fuerza en tus sienes para escapar de tus labios en forma de miedo, en forma de promesa.
Caigo. Espero al ataque de corazón del que mueren todos los que caen al vacío. Espero hundirme prontamente en un sueño doloroso con un fin determinado para no tener que responder más preguntas sin respuesta. Aquí está. Falsa alarma. No hay fondo en las reflexiones. No hay fin determinado.
Tan sólo un vacío insondable de dudas sobre si te quiero por qué no funciona. Por qué no funciona. Qué no funciona. No funciona. ¿Funciona?
Va a ser una espera muy larga.

sábado, diciembre 18, 2004

Nos engañaron.
Con las canciones, con las películas de final feliz. Nos contaron que el amor era un juego de fuegos artificiales, de príncipes y princesas. Nos hicieron creer que bastaba con amarse para que las relaciones duraran para siempre.
Nadie nos preparó para las frustraciones continuas. Para el amor imperfecto. Para las broncas, las incompatibilidades. Nos educaron por y para una culpa cristiana en la que somos responsables directos de los efectos sobre los que no existe una causa clara.
Nos engañaron.
Y yo casi me lo creí.

viernes, diciembre 17, 2004

Te echo muchísimo de menos.
Pasar por delante de tu casa en la calle Atocha. Gritarle al videoportero porque la cámara está tan alta que no se me ve. Subir lentamente los tres pisos de escalera de madera que cruje con cada uno de mis pasos. Sentir el olor conocido en el descansillo. Para oír tu voz, sentir tu risa, el calor que me abraza antes de encontrarnos.
El mismo discurso de todos los días:
-Era una psicópata.
- Lo sabía!.- desplomarme en tu sillón con una sonrisa.
(En el fondo nunca dejaremos de ser personajes de Woody Allen).
Pero ahora en tu casa de la calle Atocha ya no hay videoportero al que gritarle. Puede que algún desconocido con el que aún no he intercambiado impresiones, que ni siquiera entendería el discurso de Woody Allen.

miércoles, diciembre 15, 2004

Olvidé su ausencia gracias a las luces, el movimiento frenético de la ciudad en la que convivo. Gracias al ruido de los coches, los problemas en el trabajo, los fines de mes, mirar a la acera que se desplaza a la velocidad de mis pasos, la música alta en los bares. Pero ayer alcé al fin la vista al cielo.
Y ahí estaban. Me detuve a saludarlas de nuevo, después de tantos meses sin detenerme para observarlas. Es gratificante pensar que las estrellas siguen en el firmamento, pese al ruido de los coches, los problemas en el trabajo, los fines de mes, la acera que se desplaza a la velocidad de mis pasos, la música alta en los bares. En el fondo todo eso no es tan importante.

martes, diciembre 14, 2004

Escribiría un post sobre la navidad, pero desde hace demasiados años no siento su llegada inminente. Apenas veo la tele en horario infantil, por lo que no noto el bombardeo de anuncios de juguetes. Aunque sí noto muchos spots horteras de colonias en los pocos programas que veo.
Sí aprecio los atascos en horas puntas en el centro de la ciudad, por lo que lo evito.
Y como vivo en un barrio que no le interesa al alcalde, todavía no he visto las famosas luces de navidad. Salvo en la tele, las de las palabras. Y me hizo ilusión pensar que los canutos y los cuchillos son navideños.

domingo, diciembre 12, 2004

Ayer estuve de juerga con gente a la que no veía desde hace años. Es muy agradable observar que, pese al tiempo de vacío comunicativo, mis amigas siguen estando ahí si es necesario. Y que su observación continúa buscando el fondo y no la forma. Dije quizá las mismas frases que repito con el resto de la humanidad, pero ellas entendieron lo que en realidad quería decir.

sábado, diciembre 11, 2004

El tradicional anuncio de "El Almendro", de turrones, versa sobre el reencuentro de una madre y un hijo. Con una canción edulcorada en el que una cantante cursi canta: "Vuelve a casa, vuelve por navidad...".
He visto el de este año. Como ya no sería creíble mostrar al veinteañero que se ha ido de casa, porque nadie puede pagar pisos con ese sueldo y esos precios, han decidido que la mujer ahora tiene más de sesenta y el hijo rondando los cuarenta.
Parece el mismo anuncio de siempre, pero rodado diez años después.

viernes, diciembre 10, 2004

la llegada de Z siempre supone un cambio importante en mi vida. Le echo tanto de menos...
Las noticias que trae en esta ocasión sobre la madre Gran Bretaña versan sobre telebasura.
Antena 3 ha importado un formato en el que varios gays convierten a un heterosexual en un metrosexual. En Inglaterra ya han llegado a la evolución del programa en el que sucede precisamente lo contrario, que un grupo de heterosexuales convierten a un gay en macho inglés. Me lo imagino como a Kevin Kline en In&Out, en la secuencia en la que sigue las instrucciones de una grabación para simular que no es quien es.
Pero los ingleses no se limitan a esta con-fusión de orientaciones, sino que llegan a programas mucho más dolorosos. Tienen una especie de Gran Hermano en las casas de dos familias diferentes a las que les intercambian las madres. Con tan buena suerte para los datos de audiencia de la cadena que las emite que se ha producido un enamoramiento del padre de la familia 1 con la madre de la familia 2. Supongo que el juicio de divorcio de las dos parejas también lo retransmitirán en directo.
En la Isla de los Famosos británica no sé si tienen a una Paula Vázquez, pero las pruebas no las dictan guionistas sádicos. Mucho peor. El público tiene la potestad de ponerle pruebas personalizadas a cada uno de los famosos. Os imagináis qué divertido podría ser eso? "Quiero que Paula Vázquez se enrolle con Silvia Fominaya" o "quiero que el torero se machaque la cabeza con una piedra".
Y yo pensaba que la Casa de Tu Vida era retorcido.

martes, noviembre 30, 2004

En el metro, en los cafés, en las discotecas, en los pubs... Televisores por todos lados de última tecnología plana emitiendo videos musicales o documentales de imágenes espectaculares. Ya no bailamos mirando al resto de personas, sino a Madonna o a cualquiera de los triunfitos. Así, ligar, se convierte en una hazaña inaudita, aunque llegará el día en el que un cámara mostrará los atributos de las chicas guapas del local para que los demás seamos conscientes de su existencia.
La última vez que me reuní con mis amigos en una cafetería con superpantalla pasamos tres horas hablando de las tetas de la Britney, lo desfasado de la ropa de Michael Jackson, si tal o cual ha engordado (hasta que nos dimos cuenta de que la pantalla panorámica deformaba su silueta)...
Pero nada de "cómo estás", "tuve una bronca con mi novia, uf ya sabes cómo es" o "mi jefe es un capullo". Es muy difícil mantener una conversación con alguien que deja su cerebro en stand by mientras observa embobado la tele.
Aquel día decidimos dejar de ir a esa cafetería. Desde entonces nosotros dominamos las conversaciones, no los gustos musicales del camarero de turno.

domingo, noviembre 28, 2004

Sentía el sabor deshaciéndose en mi boca, salado e intenso.
-Esto está tan bueno que me dan ganas de llorar.- dije mientras alcanzaba otra cortadita de jamón serrano del plato. Le miré fijamente a los ojos, levemente humedecidos.
- Creo que a ti te sucede lo mismo..- dije.
- No.- aclaró ella- Me acabo de morder la lengua.

viernes, noviembre 26, 2004

Ya lo daba prácticamente por perdido. Así que no me importó que F viniera a estudiar conmigo el día siguiente, las últimas veinticuatro horas antes del examen. Mi amiga F era por aquel entonces (hace mucho que no la veo) una chica preciosa, alocada, con la capacidad de meterse en el bolsillo a cualquiera con una simple mirada tierna. No tardó mucho en convencerme, aunque yo prefiera estudiar a solas.
Por la mañana logramos avanzar muchísimo, de manera que nos premiamos con un café y un Baileys en el bar de enfrente. Mala decisión. Porque en casa, mi compañero de piso gallego, que también daba por perdidas las asignaturas de esa semana, sacó el whisky.
Y no sé cómo F y yo acabamos enzarzadas en la cama, mientras escuchaba a mi compañero reír desde el salón. No sé si ustedes se han acostado alguna vez con un amigo. Pero, como todas las cosas en la vida, o se hace en serio o no se hace. Y, la verdad, fue un desastre. Porque no parábamos de reir las dos, F se tapaba la cara para no desconcentrarse y tuve un ataque de cosquillas bastante inoportuno.
En definitiva, que lo dejamos por imposible y acabamos duchándonos a oscuras F, mi compañero y yo con una guerra de champú nada sexual en un baño diminuto.
Esta es otra de las escenas que recuerdo con mayor cariño de mi veintena.
Supongo que si hubiese ocurrido ahora todo sería diferente, mucho más adulto, mucho más serio, mucho más aburrido y con muchas más consecuencias que aquella vez.

miércoles, noviembre 24, 2004

El escepticismo va dejando paso a la esperanza. Poco a poco, las cuentas me cuadran, comprendo los análisis y mi desconocimiento absoluto del nuevo entorno en el que me relaciono se hace menos patente. Ahora acierto más que muchos de mis compañeros. Entreveo una estructura.
Quizá se relacione con que ya no me pregunto qué pinto en el master, sino cómo voy a emplear los conocimientos para mi próxima película.

domingo, noviembre 21, 2004

Después de una jornada de trabajo agotadora, mi amigo J se metió en la bañera. Su piel agradeció el contacto del agua casi hirviendo, sus pulmones atraparon aire húmedo, caliente. Comenzó a relajarse.
Se sumergió en el agua enjabonada. "Por fin me olvidé de las gafas empañadas, la operación fue una buena idea", pensó. Todo correcto hasta que se fijó en su pene. "¿Qué son esos granitos?"
Un hombre preguntándose qué son esos granitos en la parte más importante de su anatomía.
El resto lo podéis imaginar: llamada a urgencias, casi a una ambulancia, crisis de ansiedad por el camino, miedo a la amputación (J es de origen argentino)...
Retomamos la historia con un urólogo mirando al miembro viril de J a través de una lupa enorme. J observando de reojo a urólogo.
- Esto es perfectamente normal. Sucede siempre que uno se baña.
- Ah. Es que es la primera vez que la miro.
El urólogo tragó saliva, incluso le tembló la voz:
- ¿Nunca se la ha mirado?
- No, es que me operé de las siete dioptrías de mis dos ojos y...

martes, noviembre 16, 2004

La niña de diez años me miraba fijamente con preocupación.
-Ayer por la noche vi a mis padres haciéndolo.
Gran gesto de sorpresa. Por aquel entonces yo también hablaba del sexo como "ese gran tabú", "lo que los mayores hacen", "el secreto que aún no está desvelado".
- Me levanté al baño y escuché a mi madre gemir. Me acerqué a la puerta. Y los vi.
La niña de diez años me miraba fijamente con preocupación. Esperaba que con mis doce meses de mayor experiencia pudiera contestar a la gran pregunta que se acercaba.
-Cuando seamos mayores, ¿TENDREMOS que hacer eso?

El domingo estuve en urgencias de nuevo.
Juraría que la alergóloga de veintisiete años que me miraba fijamente con preocupación era la misma niña que hace mucho me hizo la gran pregunta.

lunes, noviembre 15, 2004

Fue justo en aquel verano en el que pasamos tantas horas juntas, contándonos las penas y los dolores hasta las tantas de la madrugada. Desayuno de ron con coca-cola.
Volvíamos de la piscina de la casa de mi padre en la que chapoteamos sin cruzarnos con ningún vecino porque era agosto. Yo llevaba un bañador naranja horroroso que mi hermana había escondido en el fondo del armario y tú te pusiste el de imitación a tela vaquera. Parecíamos un revival de los anuncios de El Corte Inglés de hacía demasiadas temporadas. Aunque a ninguna de las dos parecía importarnos. Recuerdo que nos sentamos en el borde, chapoteando con los pies y te conté una historia que te mantuvo en vilo una hora y media. El juego de inventar historias que tanto nos gustaba, un día tú una, un día yo otra, remodelando la realidad a nuestro gusto convirtiéndola en drama o comedia.
Volvíamos en coche, en el AX rojo que un año más tarde se paró en Toledo y jamás volvió a arrancar. Por azares del destino me confundí en un cruce. Luego en el siguiente. Luego en el siguiente. No había nervios porque nadie nos esperaba en nuestras casas.
Y la carretera nos fue equivocando hasta lo alto de un monte, en pleno atardecer. Naranja, rojo y violeta ennegreciéndose. Tú señalando con el dedo. Los problemas alejándose con el sol hasta la noche.
Desde entonces no me he dispuesto del tiempo para pararme a ver atardecer. Aunque suceda todos los días.

domingo, noviembre 14, 2004

Al fin lo conseguí, reproducir con mis propias manos los platos del restaurante tailandés que cerraron hace un par de años. Para ello me cercené la yema del pulgar derecho con un rayador de verduras (véase abril), intoxiqué a varios amigos con mis experimentos y comencé una intensa búsqueda de aceite de cacahuete por toda la península.
Bien. Pues el miércoles probé el fruto de todos mis esfuerzos. Y estaba cojonudo.
Lástima que sea la primera y la última vez que pruebe ese plato, porque tuve una reacción alérgica al aceite de cacahuete que me llevó derechita a urgencias para que me pincharan Urbason.
No sabía que fuera alérgica a nada, pero gracias a mis experimentos de cocina panasiática lo he descubierto.
Por supuesto, el wok lo pienso tirar a la basura.

viernes, noviembre 12, 2004

Entro en el bar y noto miradas de reojo. No estoy vestida para la ocasión, de modo que todos me observan como a un bicho raro. Escucho susurros de desaprobación. Los concurrentes se apartan de mi lado, no sea que les contagie mi actitud estrafalaria.
No se puede entrar vestida de traje en un bar de Lavapiés.

Lo malo es que los concurrentes se consideran más tolerantes y más abiertos que los sujetos que, por circunstancias ajenas a nuestra voluntad, vestimos de traje para ir a trabajar. Pero sus Pepe de última generación , de 120 € el par perfectamente desarreglados no son nada pijos... Y no sabía que el Che Guevara fuese un modelo de gorras.

martes, noviembre 09, 2004

Un no beso consiste en acercarse a una distancia peligrosa del no besado, medida justo en ese momento en el que casi se rozan los labios, se siente el aliento rozando la boca, se cierran los ojos, se huele el deseo de la otra persona, se entremezclan los suspiros, se acarician al unísono besos al aire.

Un no beso es frecuentemente más placentero que un beso.

lunes, noviembre 08, 2004

En el nuevo folleto que la Santa Madre Iglesia emplea para adiestrar a sus fieles dice, entre otras cosas: que el matrimonio homosexual es una aberración, que la eutanasia es un homicidio y el aborto, un holocausto silencioso.
Precisamente la Iglesia debería callar acerca de homicidios y holocaustos. Por no hablar de las aberraciones que cometen sus sacerdotes con menores de edad que no han dado su consentimiento.

domingo, noviembre 07, 2004

Hoy la vi en una foto.
Una de esas típicas instantáneas tomadas a escondidas, en las que alguien que es retratado al fondo sonríe como si fuese el centro de atención. Una en la que ella aparecía delgada pero sonriente, con el pelo recién cortado. Alrededor, multitud de banderas de colores, en un orgullo gay de hace demasiado tiempo. De hecho apenas recuerdo el último café que me tomé con todas aquellas personas que figuran en la foto.
Uno de los amores de mi vida, pero también mi tortura. Lenta, dolorosa, deliciosa a ratos. Como su vida. Condenada a ser Peter Pan para siempre, encauzada siempre en sus cuarenta y pocos kilos mantenidos con régimen estricto, atracones y vomitonas. Un torbellino que arrasó con mi escasa estabilidad mental de aquellos años.
Ella fue todo lo que quise y todo lo que no deseo repetir. El aprendizaje de lo bueno y lo malo que escondo en mi interior. Aún ahora me sorprendo recordándola con una sensación agridulce, dulce por los buenos momentos, agria por el rencor del dolor de un fin bastante mal disimulado, una traición a la luz del día.
Aún temo involucrarme en una historia parecida.
El día en que todo estalló creí que mi mundo se desvanecía... Y fue precisamente el inicio de una nueva vida.

sábado, noviembre 06, 2004

Desde hace unos meses siempre me levanto con el pie izquierdo.
Concretamente, desde el accidente de la moto, no por problemas en mi estado de ánimo, sino por un esguince reiterado (leo en el informe del traumatólogo). Me levanto con el pie izquierdo, porque mi cuerpo no quiere dañar más aún mi tobillo derecho.
Así que algunas mañanas asisto a rehabilitación.
Allí observo a otras esguinzadas como yo, a muchas señoras mayores con tendinitis, no sé por qué todas somos mujeres. Salvo Óscar, de unos sesenta y muchos.
Vive en silla de ruedas desde que el tabaco le paralizó la pierna derecha. A unos les afecta al pulmón, a otros al corazón y como él dice: "a unos pocos les toca perder las piernas". Pero él no pierde la paciencia ni el orgullo, camina con su andador de un lado a otro del pasillo, sonríe a los recién llegados, cuenta mil y una batallas de una vida curtida por las barreras arquitectónicas. Es el travieso del lugar.

jueves, noviembre 04, 2004

Empecé el MBA. Me siento como un alien, disfrazada con mi traje, tarareando canciones de La Vacazul en el metro con el maletín en la mano. Quizá esté algo triste porque la semana pasada no ensayamos o quizá porque me siento estresada o quizá porque todos mis compañeros de master son ingenieros, economistas y necesito más horas de estudio. Quizá por lo que he dejado atrás.
O simplemente es porque llueve a cántaros, los días son más cortos y necesito un respiro. En los cambios de hora me suelo poner muy tonta.
Pero luego levanto la cabeza, estudio muchas horas y comienzo a entender aquello que mis compañeros veían tan claro.
Nadie dijo que fuera fácil.
Supongo que es la parte de vida en la que hay que ceder para subvencionar aquello que me gusta.